jueves, 21 de enero de 2016

Extraña V

Eran las 8 am y Lisa estaba despierta, no concilio el sueño en toda la noche, estaba preocupada por Gabriela, preocupada, porque posiblemente la poca relación que quedaba entre ambas se estaba destruyendo, le dolia el pecho, le dolía sentir que una parte de su alma se dividía de tal manera que se sentía rota y absurda. por fin se había dado cuenta de algo que era mas que evidente, no soportaba estar lejos de Gabriela, no podía soportar el hecho de que la joven mirara a otra chica Lisa estaba celosa, quiso dormir un poco, pero no aguanto más, se metió a la ducha, el reloj dio las 9:30, reviso su cartera, tenia todos lo que necesitaba en el y fue por Gabriela, salio en el auto, manejo a toda velocdad y llego a la clínica Almeida, corrio a la habitacion de la joven arquitecto, pero ya no estaba, la habitacion estaba vacía, salio y le pregunto a una enfermera, esta le dijo que se habia ido, una chica vino por ella. Se quedo pasmada, por fin había tomado la decision de hablar con Gabriela, decirle la verdad, contarle la historia completa, ya que nunca podía.

Flash Back

Hace unos 3 años atrás

La Historia de Lisa I

Lunes 10 am mes de diciembre, caminaba rápidamente a la universidad, se habia dormido, habia despertado 2 horas tarde, jamás le sucedia eso, era puntual, siempre como reloj en clases, algunos la tachaban de cerebrito, aun que de cierta manera era verdad, pero gracias a eso mantenía una beca y sus calificaciones eran notables,Lisa estudiaba Pedagogia en Lenguaje estaba ya en ultimo año, a punto de salir, ya había dado clases en un colegio básico y ahi por primera vez se enamoro realmente de la educación... Por fin había llegado a clases, pero no habían clases precisamente, mas bien era una reunión de curso, donde todos se encontraba sentados en el suelo.

-Lisa, llegas tarde! - Hablo uno de sus compañeros, llamado juan
-Lo siento, me dormí- hablo aun con sueño
-Bueno, pero acercate, estamos preparando una fiesta junto con los chicos de Arquitectura- Ahi se acerco, dejando sus cosas en el suelo, acomodandose entre algunos de sus compañeros- Lisa te quiero presentar a Gabriela, es de arquitectura, también esta en último año.
-Hola- y Gabriela se levanto y fue a darle un beso en la mejilla - mucho gusto, soy Gabriela Klimt-
-El gusto es mio- Lisa sonrio nerviosa -Soy Lisa Blanchard y el gusto es mio, respondio un poco timida
- Bueno chicos, entonces será en mi casa la fiesta, no hay problemas, tengo una casa gigante- Le hablo a todos Gabriela.-Recuerden es el viernes y el que guste pueden quedarse hasta la hora que quieran.
-Pero estas segura de eso, no serán muchas persona- pregunto Lisa
-No, hicimos una lista y ahí están todos los asistentes, solo gente de nuestra clase mas 1, yo creo que seremos unas 100 personas en total- respondió alegre a todos los presente- Bueno chicos debo volver a clases, miren que me escape- Miro a Lisa- Chau bonita, no vemos el sábado- y beso nuevamente su mejilla, la siguió con la mirada y pensó para si sobre la personalidad de la recién conocida estudiante de Arquitectura, al parecer era una mujer espontánea y alegre, llena de vitalidad e incluso recordó haberla visto por el campus con un montón de cosas,  porta planos y un bolso gigante y se rió de eso, algunos compañeros miraron extrañados a Lisa, al parecer estaba en una nube.

-Hey Lisa, comenzaran las clases- Hablo Juan
-Ah sí, lo siento- Todos volvieron a sus puestos correspondientes, Lisa volvió al mundo real, el profesor llego al salón, pero no dio clases, más bien converso con algunos estudiantes con respecto a a tesis que tendrán que presentar y sobre hacerlo en parejas o en grupos, pero Lisa eligió hacerlo sola, siempre ha trabajado sola y esta vez no es la excepción y así termino la clases.
-Para que me levante tan rápido, me hubiese quedado en casa- habló para si- Tomo sus cosas, salió al campus, había un sol esplendoroso,habían demasiados estudiantes, algunos en las bancas tomando un poco de sol y otros huyendo de este, entre estos, pudo divisar a Gabriela, que al parecer recien salia de clases, iba cargada de planos, la vio refugiarse en un arbol e instintivamente camino hacia ella. Gabriela se dio cuenta de ello y la saludo con la mano y también hizo un ademan invitandola a sentarse con ella, a lo que obedecio de inmendiato.

-Hace tanto calor- hablo Gabriela sentadose en el pasto
-Demasiado... Aun tienes que entregar trabajos?- apunto los planos.
-Ah? no, solo estoy llevandolos a casa, ya los evaluaron y me fue excelente, además estos mismos los quiero presentar a una empresa en la que estoy trabajando, estoy ansiosa porque se levanten estos edificios
-Ya estas trabajando? Qué rápido
-Sí, vivo sola, asi que me busque la vida rapidamente, no puedo esperar a graduarme y tú que me cuentas?- hablo alegre
-Yo- se ponía nerviosa- Nada, es decir, estudio pedagogia y amo la carrera, ya he dado clases, espero dar mis tesis y comenzar a trabajar e irme a vivir sola.
-Oye tienes hambre? Vendrías conmigo a almorzar, cocino bastante bien
Lisa la miro sorprendida, se habian conocido hoy, con suerte hablaron un poco y la arquitecto ya la estaba invitado a su casa.
-Tus padres no diran nada?-
-Ah ellos no estan en el país, estoy sola hasta no sé cuando y creeme en ocasiones extraño la compañia de la gente o tener a mis amigos cerca...Siento ser tan sincera, no puedo evitarlo - y se rio un poco e incluso sonrojandose...-Pero aceptas mi invitación?
-Oh claro! la verdad no tengo nada más que hacer- Mentía subitamente, tenía mucho que hacer, ir donde su abuela a hacerle compañía, buscar material  y leer mucho para su tesis, pero ahí estaba, siendo arrastrada por la curiosidad, siendo llevada por alguien que despertó algo en ella, se sentía atraída por Gabriela, por su carisma.
-Genial, esperame aquí ire por mi auto, te dejo mis cosas aquí, cuidalas, no te vayas-
Luego de unos minutos aparecio con un mini cooper color cereza en el venia gabriela, esta bajo del auto y cordialmente abrio la puerta de su acompañante y coloco todas las cosas y bolsos en el asiento trasero. Lisa queria preguntarle cosas, por ejemplo su amabilidad, saber mas de ella.
 -Siempre te veo en el campus, siento que te conozco de toda la vida, - se rio un poco y Lisa se sintió abrumada. Justo en ese instante de golpe recordo la historia sobre el hilo rojo del destino, esa historia que habla sobre esa persona que esta conectada con nosotras sin importar el tiempo ni las circunstacias, que es nuestro real destino y que ese hilo jamás se cortaría y que esa persona es nuestra alma gemela.

Continuara
 



Destino

Destino


El que al parecer seria un día de esos comunes, con toda su normalidad, resulto ser un día de aquellos que deseas que no lleguen, Samantha no había tenido uno de sus mejores días en la academia de literatura, su maestra le encomendó escribir una historia romántica, lo cual para Sam como la llamaban sus conocidos resultaba nada menos que caótico, ella solía escribir historias de ficción y de terror , de esas con personajes que te dan escalofríos con solo leer dos líneas, pero su maestra la famosísima Julia Moscato una hermosa mujer alta y esbelta, de cabellos negros , ondulados y ojos color miel se esmeraba en pedir a Sam una historia romántica, cargada de amor y fantasías, en la clase del día de hoy le dio como tarea a la muchacha que en su estudio recordara sus historias de amor, lo cual para Sam resultaba un fastidio ya que nunca hablaba sobre esas cosas , mucho menos con Julia.

Al llegar  la noche Samantha, una mujer de 26 años, de estatura mediana, cabello largo y cobrizo, se encontraba ya instalada en su estudio, el cual habitualmente se encontraba hecho un desastre, tomo una copa de espumante y con la botella al lado se puso a pensar. Pensó en un amor que tuvo a eso de los 17 o 18 años, un amor que hacía lo posible por no recordar, ya que había quedado con el corazón destrozado al romper esa relación.  Pero que mas daba, tenía que terminar su tarea para la mañana siguiente, ya que de esto dependía que aprobara su curso de literatura.

De un momento a otro lo único que se escuchaba en su departamento era el sonido de las teclas de su PC.


“… Recuerdo un amor, de esos que te ponen los pelos de punta, de esos que te hacen temblar, aun más que las escenas de terror de la película de moda, un amor de esos que jamás te dejan, que jamás se van ni se apartan de tu pecho. Fue una mañana o una tarde, ya no lo recuerdo, pero sé que el día estaba hermoso, el sol radiante iluminaba los rostros de todas la personas que circulaban por el centro de la ciudad, Celeste estaba un poco perdida, no sabía bien cuál era el lugar que habían acordado con la muchacha que conocería, pero sin más preguntaba a las personas que pasaban por la estación de tren, era una nueva ciudad y una nueva experiencia.
Fue en ese momento cuando Celeste se encontró sola entre la multitud esperando, cuando a lo lejos pudo ver la mujer más bella que jamás imagino, solo la había visto por fotos y realmente en persona se veía aun mas hermosa, se acercaba paso a paso a ella nada menos que Amy, la bella mujer que conoció por las redes sociales, con la cual llevaban ya unos meses entablando largas conversaciones todos los días, en momentos pasaban horas hablando de sus vidas y compartiendo experiencias. Celeste sentía que sus manos temblaban que su cuerpo estaba temblando, fue cundo se acerco Amy y con una sonrisa solo dijo: Hola, Celeste, es un gusto poder al fin conocerte.
Celeste entre temblores, mariposas y escalofríos se acerco y saludo a Amy con un beso en la mejilla, sintió como la mejilla suave de Amy se iluminaba con un tono rosa.
Ambas muchachas se miraron y se tomaron de las manos, y de ese modo se dispusieron a caminar por entre a gente…. “


Sonaba a lo lejos el despertador del celular. Fue entonces cuando Sam de un salto salió de la cama, se metió a la ducha, lavo su largo cabello, lavo su cuerpo, rápidamente se seco y se puso un lindo vestido de color damasco con unos tacos color negro que hacían juego con su cartera. Rápidamente tomo los papeles que se encontraban sobre la impresora, era un alto de unas 20 hojas, no podía creer que había terminado su historia de amor.
Cuando estaba en el auto, no podía dejar de pensar en que finalmente logro terminar su historia de amor, claro, con algunos cambios y con un final de sueños, no con el final que tuvo en su vida, ya que Sam era una mujer más bien solitaria y sin pareja, ya que le costaba un poco abrir su corazón, detalle que su maestra conocía muy bien, ya que siempre insistía en que abriera su corazón y expresara su verdadero ser, “verdadero ser” que es eso reclamaba Sam a medida que conducía su auto, ya quedaban solo algunas cuadras para poder llegar al centro de literatura.

Rápidamente Sam abrió las puertas del alto edificio en el cual se encontraba la escuela de literatura, corrió a la sala, y ahí se encontraba nada menos que su Maestra, de piernas cruzadas en su escritorio, Julia giro, miro a Sam y extendió su mano para que le entregara la historia, simplemente no dijo nada.
Julia comenzó a leer, y una lágrima recorrió su mejilla. No dijo ninguna palabra hasta cerrar el texto.

Julia: - Samantha, no puedo creer que tan bellas palabras, que tanto sentimiento y emoción emanen de tu ser, es maravilloso, no sé qué decirte. (Julia miraba a Sam detenidamente, guardo silencio unos segundos y dijo) Aprobado, con esto das fin a esta etapa. Aprobado el curso.

Samantha se acerco a Julia y la abrazo con todas sus fuerzas y le dijo suavemente al oído: -Muchas gracias, de no ser por ti mi corazón no latería como lo hace hoy.

Ya eran un poco más de las 9 de la noche, Samantha se estaba arreglando para asistir a un concierto al cual la habían invitado unos amigos. Nada menos que a un concierto de música clásica, en el cual se presentaría una famosa artista como le habían dicho sus amigos.

Cuando iba en el taxi, sentía un nerviosismo extraño, de esos que se sienten cuando algo pasara, pero Sam no tomo atención a esa sensación, se bajo del taxi, iba con un vestido negro y largo, con un tajo que llegaba hasta su cadera derecha, su cabello lo llevaba suelto,  con ondas, y sus labios de color rojo. Al entrar al local vio a lo lejos a sus amigos que la esperaban en la mejor mesa, ya que tenía la mejor vista al escenario, compartieron unos tragos, Samantha solía tomar espumante solo o con frambuesas, en cambio sus amigos ya llevaban unos cuantos whisky.

 Carlos, insistía en preguntar a Sam si estaba saliendo con alguien, a lo que ella respondía que aun no encontraba a la mujer indicada,  entre risas y palabras, un silencio se apodero de todo el recinto, fue en ese momento que el escenario se ilumino y ahí estaba la famosa artista con su Violoncello , Samantha estaba un poco distraída, pero en ese momento comenzó la música y su cuerpo temblaba, sentía un escalofrió tan grande que no podía controlar, se dio vuelta y al mirar al escenario, no era nada menos que Julia, su maestra la que estaba frente a sus ojos, vestía  de negro, con un pantalón ajustado y una blusa , sus manos se movían como bailarinas al compas de la música que proyectaba , Samantha no dejaba de pensar (como es posible, Julia, mi maestra, esa música, que me sucede), a medida que pensaba no podía despegar sus ojos de Julia, es que se veía tan distinta, tan sensual, la joven no se dio cuenta y de pronto los ojos de Julia estaban sobre ella , y en los labios de ambas se dibujaba una sonrisa.

 El concierto continúo algo así como 1 hora, fue en ese momento que Julia, si nada menos que Julia Moscato, bajo del escenario y no por la escalera trasera, si no por una pequeña escalera que se dirigía hacia el lugar en el que estaba Samantha y sus amigos, se acerco a la mesa y susurrando en el oído de Sam le dijo: -  Me das un minuto, quisiera poder hablarte.

Sam se paro sin pensarlo dos veces, y juntas caminaron a la barra.

Julia: - Samantha, estas muy linda, no esperaba verte por aquí (decía Julia y a la vez sonreía)

Samantha : -  Es que no imagine verte a ti aquí, no , mucho menos tocando de esa manera, no sé qué decirte, lo siento no sé porque pero estoy muy nerviosa ( Julia se acerco suavemente a Sam y tomo su cintura con sus manos, suavemente acerco sus labios a los de la joven, y la beso, la beso apasionadamente, tan apasionadamente y con tanta dulzura que era imposible pensar, Sam solo continuo besándola  y por un minuto si es que no mas su mente dejo de funciona, no pensaba, solo sentía felicidad, sentía que su cuerpo temblaba, sentía que sus manos sudaban, sentía que su corazón se saldría de su cuerpo, y sentía que el de Julia también se saldría.


Julia se acerco al oído de Sam y le dijo: - Pequeña, yo siempre te he amado, desde la primera vez que te vi , desde la primera vez que viniste a esta ciudad, desde esa vez en que me esperabas entre la multitud para conocernos, Samantha la abrazo fuerte y le dijo a julia en el oído: - Julia yo siempre te he amado, solo tú sabes hacer latir mi corazón, quiero que sepas que jamás quise separarme de ti, espero que nunca más te vayas de mi lado, ya que el destino siempre junta nuestros caminos.

                                           Nene

domingo, 24 de agosto de 2014

Extraña IV

Cap IV

Ya habían pasado 2 horas desde que las dos mujeres se fueron de la clínica dejando a la arquitecto descansar, su aspecto era el peor de todos, era primera vez que le sucedía esto, las únicas veces que tenía este tipo de percances era cuando salia con André, pero eran juegos de niños, pero fuera de eso, su actitud siempre fue intachable, siempre fue un buen ejemplo, tanto de belleza como de personalidad, pero ahora todo eso estaba en la basura, su buen aspecto estaba acabado, Gabriela tenía el cabello largo lacio, usaba lentes, de nariz respingada, ojos almendrados de un dorado especial, su piel era bastante suave y blanquecina totalmente, si tenía algo de color en su cara, era en la nariz, porque el sol le daba a veces en plena cara cuando supervisaba alguna obra de un edificio, media algo de 1.65mts, era de complexión mediana y vestía bastante bien, sabia que no era una mujer despampanante pero si tenía mucho a su favor, puesto que era bastante inteligente, elocuente, respetuosa y había entrado al mundo de los arquitecto por su personalidad y sus proyectos, pero ahora mismo no podía sostener nada de ello, se encontraba con la nariz rota, con el brazo lastimado y una de sus piernas esquinzada, ya no podría trabajar por unas semanas o quizás por unos meses, si tan solo no hubiese aceptado la invitación de la rubia, pero esa fue su forma de agradecerle, quería por un día olvidarse de muchas cosas, salir y disfrutar con otra persona y justo apareció esta invitación, pero ahora que estaba a solas pensaba también en la joven, no sabía absolutamente nada de ella, solo sabía su nombre, pero nada más, la había visto sólo 3 veces y le preocupaba la vida de la platinaba, también se había dado cuenta que era una mujer dulce y cariñosa ¿O esto era producto de su trabajo como prostituta?, le molestaba no tener idea de ella, es que ni siquiera tenía su número de celular, tampoco tenía la tarjeta que le había dejado el día anterior... Sólo recordaba donde vivía ¿y si no la podía ver mañana?, ¿La iría a ver a su casa e incluso al cabaret?, debía saber más de ella, pero tal vez no era aconsejable... Hasta que tanto reflexionar se durmió.

Mientras tanto en la casa de Lisa, esta no paraba de pensar en lo que había pasado, Gabriela estaba completamente herida, nunca la había visto así, se sintió pésimo, porque si las cosas no fueran como son, tal vez nada ahora estarían juntas tal vez en otra cuidad, pero no podía hacer nada, porque la chica de lentes no la soportaba, no le gustaba estar mucho tiempo a su lado y era obvio... A veces se arrepentía de haber tomado esa decisión que hizo cambiar todo, dejo a Gabrielle por miedo, por un simple miedo al que dirán... Sabía todo lo que la amaba, que quería construirle una casa, una casa para ambas, con un enorme patio adornado con flores, para poder tener dos hijos, tener una vida juntas, sin importarle nada, pero cuando Lisa hablo con sus padres sobre la relación que tenía con la entonces universitaria todo se fue al tacho de la basura y aun que Gabriela trato de convencerla no hubo caso y terminaron así nada más y años después conoció a André y se caso con él, sabía que Gabriela y el cabellos azabaches era amigos desde pequeños, se caso con él para poder estar cerca de ella, para poder verla, sólo que nunca dimensiono el daño que le hacia a la arquitecto, que de verdad la lastimaba y más aún, hoy se sintió celosa, porque apareció alguien que si se preocupa por la joven, pero tampoco toleraba que una mujer con semejante facha se haya acercado a "su Gabriela", tal vez si dejaba a André podría acercarse a la arquitecto, quizás de esa manera llamaria su atención, porque estaba mas que segura que Gabriela aun la amaba, que aun sentía cosas, que aun sentía celos y eso era un punto a favor para ella, mientras seguía pensando, también recordó el momento cuando le pidió matrimonio, ese día fue el más emocionante de su vida, incluso le había dicho que aceptaba, pero al momento de recordarlo e incluso recordar la mirada de la arquitecto, comenzó a llorar, lloro amargamente y se maldijo, ¿cómo estropeo un amor tan sincero? ¿Cómo sus miedos pudieron más que el amor por Gabriela?  La relación con André no iba a ningun lado, su matrimonio era un fiasco, no querían tener bebes, no tenían relaciones sexuales, dormian en camas separadas, André nunca estaba en casa, las escenas de celos de Lisa no eran por André, si no que por la arquitecto, sabía perfectamente que ambos siempre andaban en bares de mala muerte, donde podía aparecer una cualquiera y llevarse a la mujer de su vida y eso la volvía loca.

Al día siguiente, la arquitecto despertó, se sintió algo sola, no había nadie, tampoco podía ir a trabajar, la verdad tendría 2 meses con licencia, suspiro profundo y prendió la televisión, pronto le traerían desayuno y la verdad moría de hambre, por fin llego una enfermera con el desayuno en una bandeja, pero ahora le era mas difícil, comer seria un suplicio, la enfermera la ayudo a acomodarse en la cama.

-Muchas gracias- sonrió Gabriela
-Señorita Klimt, debo decirle que tiene visitas
-Pero no se supone que a las 3 puede entrar gente a verme
-No, eso fue porque el doctor se irrito por las jóvenes que estaban aquí
-Pero ¿quién es?
-Es una señorita rubia... Si quiere le digo que se vaya
-No, no, hágala pasar, la estoy esperando- hablo un poco agitada
-Iré por ella

Gabriela algo nerviosa se dio cuenta de su aspecto, llevaba esas incomodas batas de clínica, se sintió avergonzada, pero en menos de 5min la enfermera volvió acompañada de la rubia.

-Oh mi Gabriela, estás mejor?- Dijo la platinada y le beso la frente...-Te ves mejor que ayer... Además te llevare a mi casa, para tu recuperación
-A tu casa?
-Sí, de hecho vengo a buscarte
-Pero...
-Nada de peros, al final todo esto es mi culpa...- Trato de sonreír y Gabriela le tomo la mano.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Extraña III

 Cap. III

-No quiero que me lleves...-
Tocaron a la puerta y entro el doctor.
-Señorita Klimt, le recomiendo que pase la noche acá en la clínica, no puede irse aun, por lo menos debe tener una noche de reposo, mañana podrá irse con un familiar a casa
-Pero no tengo a nadie aquí en la cuidad, mis padres están en el extranjero
-Hermanos?
-Nop...
-Entonces deberá recuperarse aquí.
-¿Qué?- grito y la platinada comenzó a despertar
-¿Qué sucede... Te sientes bien Gabriela- y acaricio la mejilla de esta
-Nada...- Susurro
-¿Cómo qué no es nada?... Yo te llevare a casa mañana, no quiero que estés sola- hablo Lisa con voz firme
-No quiero irme contigo...- Le contestó Klimt
-Pues vente conmigo...- Le tembló la voz a la rubia- Yo te iré a dejar a casa Gabriela y cuidare de ti- sonrió y beso la frente de la arquitecto.
-Joan... No debes hacer esto por mi... Osea... Tú debes tener más problemas que yo... Sólo estoy algo lesionada- trato de sonreí.

Lisa miraba extrañada la escena, algo definitivamente no le agradaba, algo no calzaba y menos podía concebir como Gabrielle podía tener compañía como la rubia, es decir para Lisa, la platinada solo tenía aspecto de ser una zorra, de esas mujeres que están con otras por diversión.

-Disculpa... ¿ Cuál es tu nombre?- pregunto Lisa, con un tono de voz inquisitivo
-Hey, podrías tener un tono más cortés para preguntar!- la reprendió Gabrielle.
-No te soporto Gabriela Klimt!
-Entonces vete...
-Disculpen- se pronuncio el doctor...-La señorita Klimt necesita descansar, les ruego volver mañana a las 3 de la tarde, esa es la hora de visita.
-Gabriela... Mañana vengo por ti!- Joan beso suavemente los labios de la joven y se marcho.

Ambas chicas salieron, Lisa siguio con la mirada a Joan hasta ver que se había ido del hospital y ahí decidio salir del recinto, dejando dejando por fin sola a la arquitecto, quien no alcanzaba a dilucidar lo que había pasado, sobre todo el beso y los cariños con la platinada, ahora solo le quedaba descansar el resto de la noche.

Mientras tanto...

Joan caminaba a casa, aún estaba adolorida por lo que había sucedido... aun sentía las manos de ese mafioso apretando sus brazos, forcejeando con ella, ¿En qué minuto se le había ocurrido atender un cliente a las 7 y en su casa?, estaba algo aburrida en el cabaret, necesitaba un respiro, solo que este había sido uno a medias, porque la obligaron a tener una cita, la que debería haber durado solo una hora e incluso menos, pero las cosas no salieron como quería, el tipo en cuestión era un mafioso de poca monta, pero estaba pagando más de lo normal por una chica y quería solo a Joan

Flashback

El reloj marco las 7pm de la tarde, no quería tener sexo ni nada parecido, pero necesitaba tanto el dinero que no podía evitarlo, se arreglo lo suficiente y espero sentada en el gran sofá de la sala, realmente Joan esperaba que fueran las 9pm para ver a la arquitecto, pues le había parecido interesante ver como una mujer se resistía a ella pero salio de sus cavilaciones cuando la puerta se abrió y vio al su cliente entrar, cuando lo vio, se sintió incomoda, puesto el hombre en cuestión no tenía buen aspecto, todos sus clientes siempre eran apuestos, hombres de oficina, afables que solo buscaban un buen rato, pero está vez las cosas no eran así, el hombre en cuestión llamado Ricardo, tenía un tatuaje en el brazo, el cabello rubio mal teñido y una sonrisa macabra.

-Eres la rubia más exquisita que he visto- le susurro en el oído y puso su mano sobre la pierna de la rubia, a a cual solo le dio asco, pero sonrió por cortesía
-Quieres beber algo, vino? champagne? whisky o cerveza
-Cerveza por favor... Está noche serás solo mía lindura
Joan fue por cerveza, pero en realidad no quería estar ahí y se demoro lo más posible, hasta que el hombre la empezó a llamar y no tuvo más opción que salir, trato de sonreír, llego a la sala y el tipo ya estaba sin polera.
-Te demoraste mucho... ¿Qué paso no quieres estar conmigo?- pregunto de manera maliciosa y la abrazo por la cintura y la joven sintió un bulto se levantaba y empujaba sus nalgas; Joan retiro los brazos del hombre y se alejo para sentarse nuevamente en el sillón.

-Nena, ponte cómoda... Déjame ver tus piernas, muero por besarlas y saborearte- pronuncio y la tomo del brazo atrayéndola hacia si.
-Pero vayamos con calma
-Es que yo no quiero calma, quiero follarte ahora!- se saboreo y paso su lengua por la oreja de la platinada...-Llévame a tu habitación quiero ver como te comportas en la cama... Tengo entendido que eres la mejor del cabaret-  rio fuerte el hombre
A Joan no le quedo más que llevarlo a la habitación, el hombre la abrazo y comenzó a desnudarla, y ella to tuvo otra opción que soportarlo, poco a poco, la dejo solo en ropa interior, la miraba de manera pervertida y Joan sentía escalofrío, está vez no estaba gozando con su cliente, si no que le daba asco y su cuerpo empezó a rechazarlo, sus manos alejaban las manos de Ricardo, su toque no le agradaba, era brusco, estúpido, hasta que se zafo de su agarre.

-Oye que pague por acostarme contigo puta!
-Vete de mi casa, haré que te devuelvan el dinero- Le grito
-No... Ni aun que me lo devolvieran, quiero hacerte mía, quiero escucharte gritar suplicando porque pare de follarte y la jalo del cabello 
-Pero no quiero! no entiendes
-Ven para acá- y la abofeteo a lo que Joan cayo al suelo estrepitosamente, el hombre se posiciono sobre ella y comenzó a desabrocharse el pantalón, pero la platinada lo empujo y trato de correr pero el tipo la alcanzo, la empujo contra la pared, presiono contra ella su miembro, mientras la desnudo completamente y Joan solo pedía auxilio, era la primera vez que no disfrutaba con un cliente, se sentía sucia, horrible, el tiempo parecía eterno, ahora se encontraba con las piernas abiertas, el tipo la había amenazado con cortarle el cuerpo si no lo obedecía, esta vez si no tenía escapatoria si no sufriría las consecuencias, pero en un ultimo momento forcejeo con él y de la nada vio como Gabriela Klimt estaba sobre el abusador, peleando con el, el que con solo sacudirse envió lejos a la arquitecto, pero esta volvió sobre el y en ese instante Joan escapo de su agarre la desesperación la hacia gritar, mientras el hombre asfixiaba a la otra joven, pero esta reacciono y le dio una patada en los genitales, pero aun así aun que el violador estaba en el suelo, alcanzo a Gabriela y Joan vio todo en cámara lenta, como el abusador le quebraba una de las extremidades y golpeaba la fina cara de su cita de las 9pm, no quería seguir viendo como todo se transformaba en una matanza, como todo se iba al carajo simplemente porque no le había agradado su cliente, su trabajo era el placer, ¿por qué se detuvo a pensar en ella misma?, si no hubiese sido a si, la arquitecto no estaría en esta situación. La escena estaba siendo ennegrecida cada vez más, hasta que vio como Gabriela machacaba en el suelo al mafioso, jamás pensó que un cuerpo tan frágil fuera tan fuerte.

-Fin de Flashback-

Ahora, no podía pensar en volver a casa, no quería estar ahí y tampoco a su trabajo en el cabaret, se sentía cansada, culpable y sumamente sucia, pero no le quedo de otra, volvió a casa, comenzó a ordenar todo el desastre que había quedado, limpio la sangre y comenzó a llorar, ya no quería nada, necesitaba tranquilidad, marcharse a otro lugar, una vida nueva, donde nadie la conociera, olvidarse de todo, pero no podía, algo la ataba a la cuidad y tampoco podía dejar de lado a la única persona que la ha ayudado en esta vida...

Gabriela Klimt- susurro y lloro.

___________________
CONTINUARA

miércoles, 25 de julio de 2012

Reencuentro Parte 2 y Final


Francesca podía sentir la leve respiración de su amiga, pero también su corazón, noto como latía demasiado fuerte, pero no sucedió nada, Romina solo se quedo ahí, apoyada en el hombro de su amiga, pero cualquiera que las hubiera visto pensaría que eran novias, era cosa de mirarlas, demasiado melosas para ser solo amigas, incluso la gente que pasaba cerca y la hermana de Romina miraba a las chicas como si fueran pareja, cosa que hizo sentir bastante incomoda a Francesca.

-Vamos a caminar un rato- Hablo ya un poco más calmada, se puso de pie y le extendió la mano a su amiga, la que sonrió dulcemente, pero en ningún momento soltó la mano de la pelinegra.

Caminaron cuadras y cuadras, hasta que llegaron a una avenida, estaban en la esquina de una fabrica no andaba mucha gente por ese lugar, la verdad pasaron dos o tres personas, Romina miraba de manera expectante a su amiga, mientras que Francesca solo desviaba la mirada a cualquier lado, sabia que si la miraba fijamente no se iba a controlar y la iba a besar, cosa que no podía hacer, supuestamente amaba a Kate y no podía hacerle eso, tampoco solía hacer eso, odiaba los engaños pero jamás se había enfrentado a algo semejante, a una situación exquisitamente tentativa pero si lo hacia como se iba a sentir, como iba a mirar a su novia, mientras reflexionaba Romina se había sentado en el suelo en la puerta de la fabrica y al darse cuenta se hinco frente a ella.

-No sé que estoy haciendo- susurro para sí misma y de un momento a otro Romina la había besado y Francesca no se pudo contener y correspondió su beso, sabía que estaba totalmente mal, pero esos labios que sabían a frambuesa la tenían vuelta loca, entre besos y beso, los labios de la pelinegra estaban en el cuello de la castaña, quien gemía seximente y abrazaba más a su amiga quien sentía como poco a poco la castaña abría las piernas y comenzaba hacer movimientos pélvicos, se abrió el cierre del pantalón y tomo la mano de Francesca guiándola al interior de su prenda íntima, esta última suspiro al darse cuenta de lo mojada de su compañera, siguió besándola con más fervor y también masajeando la intimidad de Romina y esta no paraba de gemir de placer, Francesca coló una de sus manos en los pechos de su amiga.

-No son tan grandes como quisiera-dijo ruborizaba
-No importa- respondió y subió la polera de su amiga dejando al descubierto los firmes y redondos pechos de su amiga, los contemplo, pero no tardo en acercarse a uno de ellos y llevárselo a la boca para saborearlo una y otra vez, mientras que con la otra mano estimulaba es un ejercicio armonioso a Romina.

-Oh... introduce tus dedos en mi quiero sentirte- gimió y Francesca acato la orden, metió tres dedos los que resbalaban por los líquidos de su amiga...- sigue así pronto acabare... Espera- interrumpió el acto- se puso de pie, se bajó los pantalones, se apoyó en la pared y puso sus nalgas hacia Francesca, quien no creía lo que veía, su amiga estaba en todo su esplendor mostrándole su cuerpo sin tapujos ni vergüenzas

-Lámeme por favor y entra en mí, quiero sentirte
-Pero... Todos nos verán- respondió ruborizada hasta las orejas
-No hay nadie mira y estamos a oscuras- respondió mirándola desde la espalda.


Así Francesca se acercó al manantial de su amigas y primero olio aquel néctar y sintió su corazón latir a mil, toco un poco con sus dedos a lo que Romina gimió, para luego lamer directamente la intimidad de la que en ese momento era su mujer, las piernas de su compañera temblaban y Francesca estaba maravillada, jamás pensó que su inocente amiga fuera en realidad tan descarada, así siguió en su labor la cual le encantaba, jamás había tenido sexo en la calle y era bastante estimulante, continuo lamiendo una y otra vez mientras que entraba y salía de su amiga con sus dedos, la que poco a poco comenzó a moverse más lo que indicaba que estaba a punto de acabar y Francesca sintió como los adentros de su amiga apretaban su mano señalando que había llegado al delicioso orgasmo. La pelinegra se puso de pie y comenzó a vestir a su amiga, quien estaba roja de la vergüenza y la abrazo, dándole un beso cerca de la oreja.

-No me mires Fran... No quiero que me veas así- susurro
-Pero que dices... Romina ya te vi lo suficiente... No te avergüences- respondió casi riendo
-Fran sabes por qué hice esto?
-De caliente?
-No!, eres tan insoportable
-Hey no te enojes hace un rato no parecías así
- Hice esto por que siempre, desde que te conozco me gustas y la verdad cuando te vi de nuevo sentí que te amaba... Que te amo, por eso quise entregarme a ti.

Francesca la miro impresionada, jamás pensó que su amiga tuviera unos sentimientos tan fuerte, ahora todo se había complicado y solo había una salida.

-Romina... Yo, yo no puedo corresponderte, me gustas, siempre lo has hecho y te encuentro hermosa, lo de hoy ha sido una de las mejores cosas que me han pasado, pero yo estoy enamorada de otra chica y esa chica es mi novia hace 2 semanas y no pienso abandonarla por esto.
-Dices que no significo nada, que solo estabas teniendo sexo conmigo...- Dijo entre sollozos
-Si- Respondió sin siquiera mover un músculo
-Y dices que amas a tu chica?
-Si la amo y eso nadie lo puede negar, lo de hoy fue un error olímpico- Sonrió de medio lado, sabia que se había equivocado y solo lo admitía
-Llévame a mi casa ahora!- Le grito y se fue caminando delante de Francesca
-Para que me dices que te lleve si vas delante de mi
-Entonces déjame hasta aquí
-Como quieras- Francesca estaba cruzando la calle
-No!- grito y camino hacia Francesca y le dio una bofetada para irse corriendo a su casa.

Así Francesca llego a su casa, con la mejilla roja, tomo su móvil y marco el numero de su novia

-Aló amor?
-Hola Francesca... Cómo estuvo tu día?
-Bien, estoy un poco adolorida pero bien... Kate puedo ir a verte a tu casa, quiero dormir contigo hoy- pregunto amablemente y sonrió de manera dulce, hoy necesitaba a su mujer.
-Claro... Te espero
-Kate... Te amo demasiado
-Yo también te amo Francesca. 

Fin. 


martes, 24 de julio de 2012

Mala Idea Cap II

 Cap. II
Volviendo

Así era habían pasado 5 años desde la última vez que había visto a la única mujer que había amado, ahora Mischa tenia 27 años, ya había terminado su carrera de arte hace dos años y daba clases en un modesto colegio, aun que era pequeño amaba la calidez del reciento y sobre todo lo bueno que eran los niños, daba clases hasta niños de 12 años, a veces era complicado explicarle a los más pequeños, así que se dedicaba a supervisarlos mientras pintaban, dibujaban o simplemente mientras jugaban. Su vida transcurría relativamente normal, de no ser porque a veces soñaba con Tasha eso en ocasiones le amargaba la semana, pero la única forma de olvidarla era pintando, pasaba días completo en su estudio y cada vez que dibujaba el rostro de una mujer aparecían los rasgos de su ex novia.

Día Jueves 5pm
Hoy había una exposición de arte de los pequeños de kinder, Mischa había organizado todo junto con la profesora de la clase, pusieron los cuadros que los niños hicieron en las paredes y otros en trípodes, los niños iban a llegar junto con sus padres dentro de poco.

-A las 6 comenzará todo... Los pequeños deben estar ansiosos por mostrar sus obras a su padres- Dijo la profesora de kinder, quien se sentaba al lado de la pelirroja
-Sí, me impresiona como algunos con lo pequeño que son tienen tanto talento
-Mischa salgamos hoy- pregunto muy coqueta la docente
-Natasha... Me encantas pero no tengo ganas de salir
-Y si voy a verte a tu casa?
-Eso me gusto más- sonrió y se inclino para besar a la profesora...
-Después de este evento nos vamos a tu casa.

Dieron las 6pm y comenzaron a llegar varios pequeños en compañía con sus padres, había leche y galletas para los niños y canapés para los adultos, en total habían 15 niños y casi 25 adultos.

-Profesora Mischa- hablo una pequeña de cabellos rubios
-Qué pasa Lena- Mischa se inclino a la altura de la niña
-Es que no encuentro una pintura que hice para mi mamí- respondió la niña haciendo un puchero
-Ya, vamos a buscarla- tomo a la niña en sus brazos y buscaron en unos estantes hasta que dieron con ella, era una pintura de una mariposa.
-Tía Mischa eres la mejor!!!!- dijo la niña y se bajo de los brazos de la pelirroja.

-Disculpen...- hablo Mischa llamando la atención de todos- Hoy es un día especial... Sus pequeño han trabajado duro haciendo estos hermoso cuadros solo para ustedes, así que disfruten de sus pequeños y llévense el cuadro que más les guste a casa- Los padres felicitaban a sus hijos y los llenaban de alago

-Profesora Mischa- nuevamente hablo la pequeña Lena
-Dime
-Mi mamá dice que quiere conocerte 
-Tráela entonces- Respondió despeinándola un poco

No pasaron ni tres segundo y lo que veía Mischa era increíble.

-Mischa... Oh por dios eres tú- hablo la mujer y sus ojos se llenaron de lágrimas para luego poder abrazarla
-No... esto no es verdad...
-Si lo es... Mischa no sabes todo lo que te he necesitado
-Demonios Tasha suéltame- susurro la pelirroja...-Esta tu hija aquí
-Necesito verte más tarde... Toma- saco un lápiz y anoto su número de teléfono en la palma de Mischa.
-Crees que te llamare?... Eres estúpida o qué?
-Tía Mischa por qué tratas así a mi mamí- pregunto jalandole el pantalón
-Estamos jugando Lena- respondió Tasha y la pequeña se rió y se fue a jugar
-Ni siquiera puedo echarte de este lugar porque eres la madre de la pequeña Lena
-Tanto me odias?
-Si Tasha te odio como no tienes idea... Sólo no me hables en lo que queda de esta recepción- y se fue a conversar con otros padres, quienes la alababan por su trabajo con los niños y como estos la querían, también se sumo la profesora del kinder Natasha, quien también recibía alagos y reía sonrojada por todos los buenos comentarios.

-Conociste a la mamá de la pequeña Lena?
-Sí ¿por qué?
-Es que es primera vez que asiste a estas reuniones, generalmente viene su tía Anastasia, pero es bueno que venga, su hija es un niña tan educada y buena compañera
-¿Y por qué no ha venido a madre?
-Tiene mucho trabajo
-¿El esposo?
-No tiene o eso me ha dicho Lena... Tú sabes como son los niños...-respondió - Recuerda que hoy es nuestra noche- y sonrió picara
-Lo sé...- sonrió de medio lado 

Ya había terminado la recepción de los dibujos y los padres ya habían elegido el cuadro que se iban a llevar a casa, así que el aula estaba casi vacía a no ser porque aun estaba Lena jugando con Natasha, mientras que Tasha observaba a Mischa quien ordenada el aula.

-¿Mischa puedo hablar contigo?
-No...
-Pero
-Pero nada Tasha...Salgamos no quiero que tu hija ni Natasha escuchen algo de lo que te voy a decir
Natasha vengo en unos minutos hablare con la madre de la pequeña Lena

Tasha la miro intimidada, era primera vez que la veía así, pero la siguió.

-¿Qué pasa... Por que no te alegras de verme?
-Eres estúpida, ¿alegrarme por verte?- Bufo...-Es que no recuerdas lo que paso hace 5 años
-Yo... yo no quería dejarte.
-Pero lo hiciste

De un momento a otro Tasha tenía abrazada a Mischa quien no podía zafarse de su agarre.
-En ningún momento he dejado de amarte... Estos 5 años sin ti han sido tan difíciles, Mischa yo te amo demasiado, ya no había vuelta atrás y también abrazaba a Tasha, sintió que esa parte que había perdido hace años volvía a ella y por un momento se sintió tan feliz, pero duro poco.

-No sé que pretendes Tasha...
-¿Sabes qué pretendo?... Esto- y besos en los labios a Mischa quien no pudo resistirse y la correspondió...- Sé que aún me amas- dicho esto se fue a buscar a su hija, dejando a la pelirroja con una sensación de amargura en los labios.

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CONTINUARA...

miércoles, 18 de julio de 2012

Mala Idea. cap I

CAP I
 TÉRMINO

5 años atrás.

Se escuchaban los gritos desde dos cuadras de distancia... A lo lejos se ven dos chicas, una de cabello largo rojo hasta la cintura, tiene una chasquilla cuadrada, de piel blanca, labios gruesos y sus ojos café oscuro claro, la otra chica se cabello rubio usa gafas, tiene el cabello hasta los hombros, de ojos verdes, labios finos y sonrisa amplia tiene algunas pecas en las mejillas y su expresión siempre es tranquila, pero está vez las cosas no son así, llevan hora y media discutiendo, la rubia trata de zafarse del agarre de la pelirroja pero no lo consigue.

-Estoy aburrida de ti y de tus berrinches... Hasta cuando estaremos así, de verdad ya no te soporto- hablo la rubia.
-Pero ayer no me decías eso... Todo lo contrario- hablo burlonamente la pelirroja y la rubia enrojeció de los nervios y le dio una bofetada...
-Esto se acaba aquí ... ¿Por qué siempre acabamos en esto?... Mischa cada vez que salimos algo encuentras mal, algo te molesta y no estoy para eso, sientes celos de los demás, no los debería sentir yo, siempre tienes números de teléfono de chicas en tus bolsillos, me has engañado 3 veces, SANTO DIOS!!! y yo te he perdonado
La pelirroja la miraba atónita, no creía lo que pasaba, su querida Tasha la estaba dejando solo por culpa de sus celos y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-No consigues nada llorando... Esto es el fin de nosotras y aun que no lo pienses a mi me duele más de lo que se ve, mañana iré por mis cosas a tu casa.
-Es que ya no me amas- dijo mientras cubría con sus manos las lagrimas que rodaban por su mejilla
-En estos momentos mataste todo el amor que sentía por ti, solo hazme un favor no quiero saber más de ti, ya hiciste suficiente.
-Tasha yo te amo no tienes idea de como.
-Claro me amas tanto que me engañaste con 3 chicas, quizás hasta te acosaste con ellas o quizás cuantas más tuviste.
-Te engañe porque estaba harta de discutir, soy celosa, porque no aguantaba verte con tu ex, con un tipo que ni te merece, que solo quería volver contigo para usarte y acostarse contigo y lo peor era que te juntabas con el y no me decías nada , yo me tenía que enterar por otras persona, ¿ por qué nunca le pusiste freno a eso? , sabias que me molestaba verte con ese tipo, Tasha no me mientas sé que me engañaste con el, que te acostaste con ese imbécil e incluso sé que volverás con ese tipo... -Hablo lentamente pero cada palabra era más dolorosa...-si quieres irte con el, pues vete y sé que no te duele para nada esto, es más bien una escusa... Tasha te conozco más de lo que tu piensas... No vengas a mi casa por tus cosas, las enviare a la casa de tu madre y un favor más, tu no te aparezcas por mi casa-

-Ahora te haces la victima? Eres increíble Mischa... Vete a la mierda entonces-

-Acá la que es increíble eres tu... Me culpas a mi de la mala relación que teníamos, admito mis errores y los enmendé todos, cada uno de ellos y sabes que soy una novia estupenda, en cambio tú, no eres capaz de admitir que me has engañado con el estúpido de tu ex... Tu no me terminas a mi, si no que yo a ti...- Grito y suspiro como aliviada pero estaba sumamente dolida.

Mischa camino dándole la espalda a su ya ex novia Tasha, la cual solo la miraba  sin poder ni siquiera apelar a su favor. Llego a casa y tomo todas las cosas de la rubia, las dejo en unas cajas las que hacían en total 7 bultos, en ellas iba ropa, recuerdos, todo lo que le recordara a Tasha estaba ahí, las apilo y las metió en el auto, condujo hasta la casa de la madre de Tasha, toco la bocina unas 5 veces y no salio nadie, se sentía molesta, demasiado molesta, pero solo pudo llorar de impotencia la relación de 3 años se había ido al tacho de la basura por culpa de ambas, los celos y los engaños mancharon toda la relación que habían construído, pero tarde o temprano las cosas terminan solo que no quería que las cosas fueran de esa manera. Luego de llorar dentro del auto, se bajo de este y toco el timbre de la pequeña casa, hasta que una joven de cabellos rubios casi platinados salio...

-Vengo a dejarle esto a Tasha...
-Pero ella no vive aquí, vive con su novia
-Bueno yo soy la novia, mejor dicho la ex... Le puede entregar sus cosas... Gracias
-Espera...Tú eres?
- Mischa Petrova... y tú eres????
-Ah lo siento soy Anastasia la hermana menor de Tasha
-Pero no sabía que Tasha tuviera una hermana
-Ah, es que no paso mucho en el país.
-Bueno, entrégale las cajas a tu hermana... Gracias.
-Qué fue lo que paso entre tu y mi hermana

Mischa solo la miro y avanzo a su auto, mirando a Anastasia porque le recordaba demasiado a Tasha, pero solo sonrió y arranco el auto.

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CONTINUARA...