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miércoles, 18 de julio de 2012

Mala Idea. cap I

CAP I
 TÉRMINO

5 años atrás.

Se escuchaban los gritos desde dos cuadras de distancia... A lo lejos se ven dos chicas, una de cabello largo rojo hasta la cintura, tiene una chasquilla cuadrada, de piel blanca, labios gruesos y sus ojos café oscuro claro, la otra chica se cabello rubio usa gafas, tiene el cabello hasta los hombros, de ojos verdes, labios finos y sonrisa amplia tiene algunas pecas en las mejillas y su expresión siempre es tranquila, pero está vez las cosas no son así, llevan hora y media discutiendo, la rubia trata de zafarse del agarre de la pelirroja pero no lo consigue.

-Estoy aburrida de ti y de tus berrinches... Hasta cuando estaremos así, de verdad ya no te soporto- hablo la rubia.
-Pero ayer no me decías eso... Todo lo contrario- hablo burlonamente la pelirroja y la rubia enrojeció de los nervios y le dio una bofetada...
-Esto se acaba aquí ... ¿Por qué siempre acabamos en esto?... Mischa cada vez que salimos algo encuentras mal, algo te molesta y no estoy para eso, sientes celos de los demás, no los debería sentir yo, siempre tienes números de teléfono de chicas en tus bolsillos, me has engañado 3 veces, SANTO DIOS!!! y yo te he perdonado
La pelirroja la miraba atónita, no creía lo que pasaba, su querida Tasha la estaba dejando solo por culpa de sus celos y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-No consigues nada llorando... Esto es el fin de nosotras y aun que no lo pienses a mi me duele más de lo que se ve, mañana iré por mis cosas a tu casa.
-Es que ya no me amas- dijo mientras cubría con sus manos las lagrimas que rodaban por su mejilla
-En estos momentos mataste todo el amor que sentía por ti, solo hazme un favor no quiero saber más de ti, ya hiciste suficiente.
-Tasha yo te amo no tienes idea de como.
-Claro me amas tanto que me engañaste con 3 chicas, quizás hasta te acosaste con ellas o quizás cuantas más tuviste.
-Te engañe porque estaba harta de discutir, soy celosa, porque no aguantaba verte con tu ex, con un tipo que ni te merece, que solo quería volver contigo para usarte y acostarse contigo y lo peor era que te juntabas con el y no me decías nada , yo me tenía que enterar por otras persona, ¿ por qué nunca le pusiste freno a eso? , sabias que me molestaba verte con ese tipo, Tasha no me mientas sé que me engañaste con el, que te acostaste con ese imbécil e incluso sé que volverás con ese tipo... -Hablo lentamente pero cada palabra era más dolorosa...-si quieres irte con el, pues vete y sé que no te duele para nada esto, es más bien una escusa... Tasha te conozco más de lo que tu piensas... No vengas a mi casa por tus cosas, las enviare a la casa de tu madre y un favor más, tu no te aparezcas por mi casa-

-Ahora te haces la victima? Eres increíble Mischa... Vete a la mierda entonces-

-Acá la que es increíble eres tu... Me culpas a mi de la mala relación que teníamos, admito mis errores y los enmendé todos, cada uno de ellos y sabes que soy una novia estupenda, en cambio tú, no eres capaz de admitir que me has engañado con el estúpido de tu ex... Tu no me terminas a mi, si no que yo a ti...- Grito y suspiro como aliviada pero estaba sumamente dolida.

Mischa camino dándole la espalda a su ya ex novia Tasha, la cual solo la miraba  sin poder ni siquiera apelar a su favor. Llego a casa y tomo todas las cosas de la rubia, las dejo en unas cajas las que hacían en total 7 bultos, en ellas iba ropa, recuerdos, todo lo que le recordara a Tasha estaba ahí, las apilo y las metió en el auto, condujo hasta la casa de la madre de Tasha, toco la bocina unas 5 veces y no salio nadie, se sentía molesta, demasiado molesta, pero solo pudo llorar de impotencia la relación de 3 años se había ido al tacho de la basura por culpa de ambas, los celos y los engaños mancharon toda la relación que habían construído, pero tarde o temprano las cosas terminan solo que no quería que las cosas fueran de esa manera. Luego de llorar dentro del auto, se bajo de este y toco el timbre de la pequeña casa, hasta que una joven de cabellos rubios casi platinados salio...

-Vengo a dejarle esto a Tasha...
-Pero ella no vive aquí, vive con su novia
-Bueno yo soy la novia, mejor dicho la ex... Le puede entregar sus cosas... Gracias
-Espera...Tú eres?
- Mischa Petrova... y tú eres????
-Ah lo siento soy Anastasia la hermana menor de Tasha
-Pero no sabía que Tasha tuviera una hermana
-Ah, es que no paso mucho en el país.
-Bueno, entrégale las cajas a tu hermana... Gracias.
-Qué fue lo que paso entre tu y mi hermana

Mischa solo la miro y avanzo a su auto, mirando a Anastasia porque le recordaba demasiado a Tasha, pero solo sonrió y arranco el auto.

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CONTINUARA...
 





viernes, 22 de junio de 2012

Reencuentro. parte 1

3 años atrás

Hace años que se conocían, la primera vez que se vieron fue cuando tenían 8 años y su amistad se consolido instantáneamente, en ese tiempo los sentimientos siempre  fueron de amistad, pero adoraba su tiempo junto a ella así estuvieron juntas hasta los 12 años y como todas las buenas amigas, fueron separadas por asuntos que no tienen que ver con ellas, porque ambas toman caminos diferentes.

El verano ya había aparecido, las noches estaban ideales para salir a caminar, disfrutar de cualquier panorama hasta la madrugada, la que era sumamente refrescante para cualquiera que necesitara aire puro, así Francesca no era la excepción, esa noche iría a ver una obra de teatro junto a varios amigos, la obra era cerca de su residencia. Entro al teatro el cual estaba repleto, alguno de sus amigos actuaban ahí, por eso la razón de su presencia , luego de disfrutar, reír e incluso sentir nostalgia en la obra, al terminar salio del lugar a tomar un poco de aire puro ya que se sentía ahogada adentro, ahí mismo se encontró con unos amigos que participaban en las obras de aquel teatro, mientras conversaba animadamente escucho algo que hace mucho tiempo no escucha; alguien la había llamado por un apodo "Fran" solo una persona conocía, volteo y ahí la vio, frente a sus ojos estaba Romina, la chica que dejo de ver cuando tenían 12 años, ahora tenían 23 años, "Mina" como la llamaban todos sus amigos, se había convertido en una mujer guapísima, llevaba el cabello castaño suelto, liso un poco más abajo de los hombros y su sonrisa blanquecina estaba tal como su amiga la recordaba, pero ahora tenia una figura estilizada, llevaba unos jeans apitillados y una polera sin mangas, ajustada perfectamente a su cuerpo, además se veía más alta que Francesca la que estaba atónita, no creía lo que veía y menos que su amiga la recordaba, por primera vez en mucho tiempo sintió que el corazón se le salia, Mina se acerco a ella y la abrazo, susurrando en su oído "Te extrañe demasiado", Francesca la miro tan extrañada, pero raramente feliz, así rompió el abrazo para irse, pero la pelinegra la detuvo.

-Oye te irás así sin más- balbuceo nerviosa, ahora si no entendía nada, tal vez florecieron esos sentimientos que se había disfrazado como amistad, pero ahora le parecía extraño.

-Debo volver a casa, debes ir a verme, sigo viviendo en el mismo lugar de siempre, prométeme que iras mañana- Sonrió y acaricio la cabeza de la Francesca.

-Deja de hacer eso, ya no somos niñas- rio- Si iré 

-No faltes- y beso su mejilla.

Volvió a casa prácticamente corriendo, debía calmarse, algo andaba mal dentro de ella, cualquiera diría que estas cosas pasan, es decir el encontrarse con un amigo o amiga que te gustaba y volver a sentir lo mismo, incluso decirlo aun que estas personas son del mismo sexo, pero el problema no radicaba en ello, si no, en que Francesca tenía novia, Kate, con la que solo llevaba 2 semanas, pero había sido un amor fulminante o eso creyó ella, su móvil comenzó a sonar, saco este y vio de quien se trataba, era Kate.

-Hola amor, ¿cómo lo pasaste?-

-Bien, muy bien cariño- sonrió al pensar en Romina...- pero estoy un poco cansada

-Entonces mañana quédate en casa y salimos otro día, sé que no has descansado mucho estos días... Recuerda te amo!, besos mi amor y pasado mañana te voy a ver, hablamos por msn.

-Si mi amor, yo también te amo! No sabes cuanto... Ya, nos vemos pasado mañana, tráeme algo rico y me regaloneas, TE AMO!- Respondió la pelinegra, era verdad, amaba a Kate por sobre todo, siempre quiso una mujer como ella, así; dulce, buena por naturaleza, aun que tenía un genio bastante fuerte, incluso eso le gustaba, aun que la aparición de su antigua amiga no la hizo dudar sobre el amor que sentía por su novia, sintió miedo de lo que podía llegar a hacer, tampoco quería engañarla, pero el sentimiento resurgido la tenía dubitativa acerca de sus acciones.

Al día siguiente, se paseaba de un lado a otro por la casa, su familia la miraba extrañada, su hermano menor le pregunto si había peleado con Kate, pero solo negó con la cabeza, para ocupar su mente en otras cosas, comenzó a preparar algunos informes para el trabajo, tenía pensado ir a la casa de Romina cayendo la noche, el día paso rápidamente, cuando vio el cielo apunto de volverse negro azulado, busco la ropa que se pondría, busco unos jeans negros apitillados, zapatillas del mismo color, una polera blanca y una chaqueta gris, esta vez llevaría el cabello suelto, ya que la noche anterior lo tenía atado, se miro al espejo un par de veces ya que su vanidad aparecía de vez en cuando, ya no aguanto más y salio a la casa de la castaña, trato de caminar lo más relajada posible, pero no lo logro, se demoro 15min en llegar, respiro hondo y toco el timbre el cual tenía una musiquilla a lo que rio sintiéndose más tranquila, pasaron unos segundos y una mujer de unos 50 años abrió la puerta.

-Hola... ¿A quién buscas?- pregunto
-Se encuentra Romina?
-De parte de quién?
-De Francesca
-Oh! eres la niña con la que se juntaba mi hija, tanto tiempo, pasa pasa- dijo la mujer y después le sirvió un vaso de jugo

Así Francesca se encontraba en el living de la casa, jamás había entrado a esa casa, bueno Romina tampoco había entrado a la casa de su amiga, después de unos minutos la castaña llego.

-Hola... Nos vamos?- pregunto amablemente

-Claro!... Hasta pronto, fue un gusto verla nuevamente

-El gusto fue mio, no vuelvas tan tarde hija.

- Si mamá

Caminaron cerca de la casa de Romina y no decían palabra alguna, se sentaron en la entrada de una casa que estaba en venta, el silencio no era incomodo para nada, era como si nunca se hubieran separado, Romina tomo del brazo a Francesca y se apoyo en su hombro, acercándose peligrosamente a su amiga.

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CONTINUARA...




martes, 12 de junio de 2012

Recuerdos de Lluvia

Hace 8 años atrás tal como el día de hoy la lluvia caía de manera intensa, creo que era el mes de Junio y las lluvias se acentuaban de manera extraña sobre todo en las noches...

Ya eran las 11pm demasiado tarde y esperaba el autobús para volver a casa, se estaba empezando a preocupar de sobremanera, miraba de reojo el móvil y ya marcaban las 11:30pm, Francesca de cabello negro azulado y unos profundo ojos cafés, había pasado toda la tarde con su novia cerca de la casa de esta ultima, perdiendo así la noción del tiempo y olvidando todos los problemas, hasta que noto que la lluvia comenzó a hacer estragos y con ellos quedarse sin locomoción para volver a su casa.

-Es muy tarde para que te vayas Fran- hablo con dulce voz la chica que sostenía su mano.
-Lo sé... Pero debo volver, mañana tengo cosas que hacer y nunca me he quedado fuera de casa Antonia- respondió Fran bastante afligida.
-Pero es muy tarde y quizás te puede pasar algo- volvió a decir Antonia y abrazaba a la pelinegra.
-Tienes razón, es mejor que no me vaya- sonrió- Me iré a la casa de mi amigo que vive por aquí cerca- respondió, mientras que con el paraguas se cubrían de la lluvia...
-Es mejor que te vengas conmigo, no creo que puedas quedarte en su casa, tal vez su mamá pensara mal- dio justo en el clavo.
-Cierto-. respondió pensativa... -Y... si me voy a quedar ... Contigo- Dudaba demasiado- Tal vez no te dejen, mejor espero un poco más y me voy- Volvió a dudar

-Pero... Déjame preguntar- hizo un puchero- Además esta lloviendo muy fuerte.
-Pero si tengo paraguas- dijo tontamente

-Ven, vamos a preguntar mejor- y la tomo de la mano, llevándola a su casa para hacerla esperar en el portal, tardo unos 5min y volvió.
-Sí te puedes quedar- dijo para luego sonreír amablemente

Francesca entro a la casa, no era la primera vez que estaba ahí, llevaba algo de dos semanas con Antonia, quien era demasiado hermosa; rubia de cabello ondulado, hasta las cintura, con rasgos italianos, unas pecas en las mejillas y nariz, ojos verde esmeralda, media 1,65mts más alta que Francesca y de 17 años como su novia, de figura estilizada, tenía completamente embobada a la pelinegra

-Entra a mi habitación, te traeré algo caliente.
Francesca se sentó en la cama, estaba demasiado nerviosa, esta era la primera noche con su novia, pero tampoco quería que fuera así, es que amaba a la joven Antonia, pero le parecía un poco excesivo pasar una noche juntas tan rápido, tampoco pensaba en sexo ni nada, solo que la ponía nerviosa estar en esa situación con la mujer que amaba, además sumado a que nunca se había quedado fuera de casa y el solo pensar en que dirían sus padres le ponían la piel de gallina...

Antonia volvió con dos tasas humeantes de té con canela y además los padres de su novia traían cosas para comer para el par de tórtolas, aun que obviamente los adultos no tenían ni idea de lo que pasaban ambas chicas cuando salían juntas, los adultos luego de saludar a Francesca se retiraron de la habitación a dormir, ya eran la 1am. La rubia miro un poco preocupada a su novia, la cual solo tenia una expresión afligida, así que se acerco a ella abrazándola, cayendo ambas sobre la cama.

-Tranquila, sé que tus papás no te dirán nada ¿ya?
-No lo sé
-Piensa positivo ya?- la rubia le hizo ojitos a lo que la pelinegra sonrió más relajada
-Comemos mejor?
-Sip

Devoraron lo que le habían traído y también habían reído de una que otra anécdota del día ya pasado, hasta que de a poco la pelinegra comenzó a bostezar una y otra vez y su novia también.


-Vamos mejor a la cama... Te estas durmiendo aquí mismo
-Bueno
-Espérame, me pondré pijama- Antonia, fue a cambiarse al baño, mientras tanto, la peliazul se sacaba los zapatos y el sweter que llevaba para quedar en pantalones y polera, se metió a la cama, miro el techo, cerro los ojos y pudo agudizar su oído para poder escuchar la lluvia, que ya en ese momento tenía melodía propia y suspiro, se sentía de verdad relajada, la lluvia tenía ese efecto en ella, hasta que escucho la puerta y vio a su novia asomarse, traía el cabello más revuelto y se notaba agitada, rápidamente apago la luz y se metió a la cama que compartiría con su novia. Ambas quedaron frente a frente, sus respiraciones se convertían en vapor, se tomaron de la mano para producir un poco de calor, se besaron levemente y rieron por lo bajo.


-¿Dormirás así?¿con tantas cosas?
-Pero si no tengo pijama
-Pero si duermes con ropa, estarás muy incomoda y no podrás descansar-

Así Fran, le hizo caso, se saco el jeans, los calcetines y también la polera, quedando solo en sostenes frente a su novia quien podía distinguir la blanquecina piel de su amada por la luz que se filtraba en la ventana. Antonia abrazo a Fran y la beso, primero suavemente, hasta que la pelinegra estiro sus brazos y apego más a la rubia a su cuerpo desde la cintura y comenzando a desnudarla, en cuestión de minutos la pecosa ya no tenía ropa y Fran tampoco. Comenzaron a explorar sus cuerpo de manera temblorosa, solo se había besado, nunca se habían tocado, así se estaban conociendo nuevamente las amantes, besando los pechos de la otra, dibujando lo torneado de sus piernas, la pelinegra sostenía a su novia abrazándola por la espalda, besándola y recorriendola con sus manos, rozando delicadamente su parte intima, Antonia se volteaba a ver a su novia y besaba sus pecho, para también colocar su mano derecha en el manantial de su joven novia, provocando que su piel se erizara y que se apegara más a ella, levantando la cadera y creando un rítmico movimiento de vaivén, haciendo que ambas llegaran al zenit.


La noche se lleno de suspiros, de gemidos ahogados en la sabanas y risillas nerviosas. Así fue como las novias sellaron su amor, el cual no recuerdo cuanto duro exactamente, pero si no hubiese sido por la lluvia quizás jamás hubiesen dado ese paso el que fue llenado por la excitación, el romanticismo y la sinfonía creada por la lluvia.


Fin.












domingo, 13 de mayo de 2012

Fragmentos de un amor olvidado




Mujer de ojos  hermosos, de manos cálidas y besos trémulos, de sonrisa encantadora y palabras dulzonas, tú, vida mía, que me haces recordar lo maravilloso del vivir, del sonreír y del respirar.

Aprendí una vez y vuelvo aprender el arte de amarte, porque este es un arte en ti y en mí, un arte de caricias extendidas en los años, de palabras escritas en el corazón, de gestos inolvidables y sueños constantes…
Porque pasar días contigo son regalos que solo el ser humano es capaz de apreciar, el escuchar el sonido constante de tus gemidos en mis brazos, ese es un regalo que hasta los mismos dioses quisieran para ellos Tus manos surcan mi espalda y me acercas a ti, me enamoro más aun con el embriagador aroma que dejas en mis sabanas…

Las canciones que hablan de amor no se comparan a este sentimiento que muchas veces parece extraño y torpe en otros ojos. 

¡El amor, el sublime amor que solo en tus labios, que en ti vida mía me parece maravilloso y dulce!
Pienso en noches completas junto a ti, en días soleados paseando por las calles de esta ciudad que me enseño a extrañarte cuando no te tenía, días fríos en los cuales pasaríamos abrigadas la una con la otra bajo un manto de calidez.

Segundos, minutos, horas, días, meses, años, estaciones vida mía, una vida completa junto a ti!
Pasos que junto a ti son firmes, sueños que toman forma, esperanzas que se vuelven realidad.
Tengo todo lo que quiero y más junto a ti, ahora más que nunca quiero vivir con intensidad, disfrutar, reír y llorar, gritar y sentirme exhausta de tanto amor.

Mujer de ojos hermosos, que a veces no puedo llegar a entender, que a veces molesta me echa de su lado y yo como un cachorro vuelvo a sus brazos, sin importar la razón vuelvo una y otra vez, ya que sé que aun que estés molesta mi amor por ti jamás morirá.

Vida mía, te entrego mi corazón, mis orgullos y mis perjuicios, mis besos y caricias, mis enojos y mis  alegrías, mi llanto lleno de pena y mis lágrimas repletas de dicha.

Buscando mi lugar en donde descansar, en donde crecer tal como una semilla que por coincidencia crece al alero de un clima extraño, así es como crecí, en un mundo extraño, complejo tal vez, pero este mundo es el que aprendí a amar, el que aprendí a apreciar tan solo por el hecho que tu habitas en el.

Eres mi trébol de cuatro hojas, mi flor de pétalos delicados, y yo, yo seré tu sombra cuando el extenuante sol te haga desfallecer.

Quiero ser el apoyo constante a la pena que a veces te aprisione, quiero ser los brazos en los cuales descansaras toda la vida…
 Simplemente quiero ser por quien desbordas amor, quiero ser la mujer por quien sonríes, por quien suspiras y duermes en paz.

Recuerdos 2


Capítulo 2
“Encuentro”

Lunes, como todos los días de invierno el día estaba grisáceo y me prepare para salir, gorro de lana rojo, sweater del mismo color, pantalones negros y bototos, también mi infaltable bufanda y claro una chaqueta negra de cuero, eran las 3:15pm y a las 16:00Pm debía estar en el centro comercial para verme con una chica, aun que estaba estúpidamente enamorada de Constanza eso no quería decir que fuese devota de ella ya que ella no lo era de mi, además la hermosa Constanza tenía un novio, el cual no la trataba muy bien y que quizás por eso se la pasaba conmigo cuando los estudios se lo permitían.
Salí rauda de la casa, no me gustaba llegar tarde y menos para ver a una chica, el trayecto al centro fue corto, llegue antes de lo esperado, mire mi móvil y eran las 3:33pm, así que me fui a dar una vuelta, había comenzado a lloviznar y aun que había gente que ya corría desesperada por la leves gotitas, a mi me parecía estupendo, hasta bonito, el invierno no tenía ese efecto que produce usualmente en la gente, si no que me alegraba, me sentía relajada, la lluvia disipaba en mi pensamientos tormentosos, pero en cambio el verano, solo me traía pereza, mal humor y dolores de cabeza al por mayor. Camine a un centro de vídeo juegos y películas y desde lejos divise a Magdalena y sin querer mis pasos me guiaron a ella.

-Hola!... Me recuerdas?- Pregunte de manera un tanto nerviosa.
-Claro… Vera-Sonrió.
-¿Qué haces aquí?- me puse a su lado, mientras ella me miraba fijamente
-Espero a un amigo… A Damián.
-Espera ¿Un chico alto, moreno y de lentes?
-Sí, el mismo, ¿De dónde se conocen?
-El nunca llega a tiempo, incluso puede que no venga, no conocemos hace unos 2 años, pero viendo como está el tiempo no creo que venga, que tal si me acompañas a caminar, debo hacer hora.

-No… Esperare- Al escuchar su respuesta me sentí algo molesta, además ella no se veía muy feliz, más bien lucia deprimida y el hecho no me gusto para nada, y sin más comenzó a llover, Magdalena se quedo ahí, la lluvia intempestiva la mojaba y la imagen no me parecía agradable, así que me saque mi chaqueta y se la puse, solo me miro de reojo e hizo un gesto de desaprobación, pero la tome de la mano y nos pusimos debajo de un techo para no seguir mojándonos.

-No quiero que te enfermes- Dije mientras me ponía las manos cerca de la boca para calentarla
-Creo que tú te enfermaras… Mira como has quedado por pasarme tu chaqueta- la verdad tenía todo el cabello mojada y de el caían gotitas de agua.
-No te preocupes- sonreí y mire mi reloj…- Magdalena debo irme, pero anótame tu e-mail para que hablemos un día de estos o me das el numero de tu móvil.
-No tengo… Pero te anoto mi msn- y la vi sonreír de una manera tan sincera que ese gesto provoco unas ganas terribles de quedarme con ella y olvidarme de todo, así me lo dejo en un papelito el cual guarde en mis bolsillos- Bueno, no vemos entonces- hablo despertándome  de mis ensoñaciones y luego me dio un beso en la mejilla, se lo respondí y me fui al lugar donde me juntaría con la otra chica… Estaba a escasos metros del lugar, la lluvia aun seguía, ya eran las 4pm me puse en la entrada del centro comercial hasta que por fin apareció la chica en cuestión, Mirna tenía algo que me gustaba y eso era su suave voz, además de su buen humor, ella poseía un cuerpo estilizado y una sonrisa fina, al verme se acerco y me tomo del brazo.

-¿Dónde me llevaras?
-¿Al cine? ¿A comer? Donde tú quieras guapa- y toque su mejilla.
-¿Por qué me haces eso?
-¿Qué cosa?- me reí.
-Eso, de ser tan galán, tan dulce y tan buena conmigo.
-Anda que no lo soy… Solo es que me gustas- respondí sincera.
Ella se apego más a mí, salimos del centro, caminamos a un restorán que tenía música jazz y blues, pedimos vino y una tabla de quesos para picar, ahí conversamos amenamente sobre las cosas que habíamos hecho durante la semana, Mirna es publicista, mientras que yo Abogada, aun que solo me había titulado hace 1 año, ella se comportaba muy melosa conmigo, me tomaba de la mano y me sonreía coqueta, mientras la música ponía un son romántico a nuestra cita, brindamos un par de veces, ya eran las 8pm y ella debía marcharse y yo también, ya que al otro día debía madrugar para estar en el juzgado y ella en la agencia. La lluvia era peor que hace unas horas, así que corrimos a refugiarnos a la parada de taxis, justo había uno en espera, abrí la puerta para ella y justo antes de entrar a este ella me dio un beso en los labios, para luego cuando ya se había ido yo seguía ahí aturdida por lo sucedido.
Comencé a sentir frio de la nada, comencé a correr para encontrar otro taxi, ya que los que pasaban estaban llenos, hasta que encontré uno vacío parado en un semáforo y me fui a casa, llegue a las 8:55pm, estaba hecha un desastre, me saque la ropa y revise mis bolsillo para luego lavar mi ropa y ahí encontré un papelito donde estaba escrito el e-mail de Magdalena, prendí la laptop y la agregue a mis contactos de msn, ahora más tranquila, deje la ropa en la lavadora y yo me fui a la ducha.

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CONTINUARA...

viernes, 11 de mayo de 2012

Recuerdos 1


Capitulo 1 
“Evento”.

Ya eran las 12pm, dentro de poco abrirían las puertas del teatro y de esa manera iniciaría el evento de música jazz, estaba claro que iría a dicho evento, ya que tenía un conocido en una de las bandas y el chico en cuestión cantaba muy bien.
Me había juntado con dos amigos antes del evento para beber algo, ya que adentro no podíamos consumir nada, solo podíamos entrar comida, luego de haber tomado una que otra cerveza, nos encaminamos a la entrada del teatro y ya había bastante gente aglutinada, ahí me encontró bastantes conocidos y amigos, así salude a mucha gente, también converse con varios que no veía hace tiempo. Luego de 20 minutos, la puerta se abrió y todos entramos al lugar, así la primera banda hizo su aparición, la verdad ni siquiera estaba pendiente, ya que ese día me preocupaba una persona en especial, una chica de la cual llevaba meses enamorada, es que era demasiado guapa, la verdad Constanza tenía un encanto especial, siempre que la veía su sonrisa me encandilaba y esperaba verla el día del evento, el teatro estaba a oscuras ya que todos los focos daban a las bandas que tocan, no sé cuanto tiempo paso, hasta que Constanza apareció, se acerco a mí, me sonrió mientras me abrazaba y depositaba un beso en mi mejilla para decirme al oído “Te ves hermosa mi querida Vera” y yo siento mi cara arder, sonriendo para mi misma…. Mis brazos se mueven por inercia y la estrecho contra mí, ella suspira, nos quedamos así unos segundos más, al soltarnos, lo primero que hago es enlazar mi mano a la de ella, siento el suave tacto de su mano, se veía tan hermosa, con su cabello negro azabache suelto, con un vestido algo corto y ajustado, lleva unas botas cortitas con taco lo cual la hace más alta que yo, aun que siempre lo ha sido, por lo tanto siempre la abrazaba por la cintura. Yo llevaba unos pantalones ajustado y bototos, una camiseta de mangas largas color negro al igual que el resto de mi ropa, a pesar del frio que hacia afuera, ya que estábamos en invierno, lo único que llevaba conmigo era una bufanda, estuve alrededor de 2 horas con Constanza hasta que ella se fue con unas amigas a otro lado del teatro, así me quede con las personas con las que había llegado, también se nos unieron otras chicas un grupo de 4, aun que solo conocía a dos de ellas, así que las otras me las presentaron, así conversamos animadamente los 7 que estábamos ahí, mientras abucheábamos a un grupo que tenía un pésimo vocalista, ahí me fije que una de las chicas que nos acompañaba era bastante guapa, tenía los ojos café claro, de piel blanca y amplia sonrisa, su cabello de un rojo cereza y sus labios sexymente gruesos, así por varios minutos fije mi atención en ella, es que tenía algo especial, algo que me llamaba tanto la atención pero me era imposible descifrar.

 Al termino del evento, me despedí de las chicas, sobre todo de la joven de cabello rojo que se llamaba Magdalena, después de eso me fui junto con mis amigos de fiesta, a pesar del frio el ambiente estaba preciso para salir a bailar y tomarse unas copas, esa noche bebí hasta aburrirme, no me di ni cuenta y estaba amaneciendo y aun mantenía un botellín de cerveza en las manos, todas las personas en la casa en donde me encontraba dormían y otros vomitaban en el patio, el frio se intensifico y me percate como la respiración exhalada se convertía en vapor, me puse mi bufanda, me termine la cerveza, desperté a mis amigos y salimos del lugar, tomamos el metro y me dormí en el transcurso del camino, al despertar ya estaba cerca de casa, así deje a mis amigos, camine a paso lento y pesado, la resaca ya estaba apareciendo , necesitaba un baño y la comodidad de mi cama; apure el paso y por fin llegue, entre y comencé a despojarme de mis ropas las cuales quedaron regadas en hilera, me bañe y luego de eso llene la tina con agua semi-caliente, me metí quedándome ahí por horas, incluso dormí unos minutos, ahí me sentí mucho más relajada, me envolví en una gruesa toalla y fui por un té y algo de comer, ahora mi estómago también estaba en paz; me puse el pijama, eran las 10am, es decir una hora estupenda para dormir, así termino mi día.

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CONTINUARA...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un pincel & Un Microfono 4


Capítulo 4

Al escucharla sentí que lágrimas se asomaban por mis ojos, pero no deje que cayeran, mientras ella cantaba sus ojos se posaron en mi, mirándome a veces por el rabillo del ojo y otras de frente… La ovación del público no tardo en aparecer y los aplausos, las palabras de simpatía se hacían presentes, la gente se acercaba, le decían lo buena y lo hermosa que era su voz, Isabella solo agradecía algo ruborizada ante tanto halago, bajó del escenario y desde mi mesa podía verla con su ¿“novio”? y el, beso sus labios y luego camino a la salida, lo seguí con la mirada hasta el final, ahí se perdió entre la multitud, en ese momento me sentí relajada y sonreí, mire a Camille que me miraba intrigada.
-Es solo qu- trate de responder a su mirada de intriga
La voz de Isabella interrumpió la frase- ¿Te gusto mi canción?- me hablo al oído y rodeo mis hombros por la espalda…
-¿Ah?
-No digas “¿Ah?”… Dime si te gusto- se sentó con nosotras
-Si…-
-Me encanta lo animada que estás- dijo fastidiada
-A mi si me gusto tu canción- Hablo Camille sonriendo –Hace un rato vi a André, ¿Por qué se fue?
-Su madre lo llamo…
-¿Y como van las cosas con él?
-Mmm... A decir verdad no lo sé, últimamente no me siento muy a gusto con él, si, él se comporta como un cielo conmigo… Pero hace tiempo que deje de amarlo y no sé que hacer, solo siento cariño y eso, pero nada más.
-¿Pero no deberías decírselo?- Dije mientras prendía otro cigarrillo
-No sé, se me hace muy difícil… Sofía puedes dejar de fumar por favor, que me duele la cabeza.
-Pero si aquí todos fuman
-Como sea, apágalo por favor
-Bueno, bueno
Se escucho el sonido de un móvil, el de Camille, pero ella no lo escucho, tuve que sacarlo de su cartera y dárselo, luego de 5min de hablar creo que con su madre o algo así me miro como con tristeza.
-¿Qué paso?
-Mi madre, que llamo para avisarme que la tía Carmen está enferma y me pidió que fuera con ella
-Te acompaño entonces- me estaba levantando de la silla
-No- tomo mi mano- Iré sola, si tampoco es que sea para tanto, mi mamá es algo exagerada
-Pero deja que te lleve entonces.
-No, quédate aquí, si aún es temprano
-Camille… No seas terca, deja que Sofía te lleve- Atribuyo Isabella
-Bueno, bueno pero después volverás al bar, creo que Lucia te necesitara después
-Que si y tu cuando todo esté bien llámame para ir por ti…¿Estás segura que quieres quedarte solita allá?
-Sí…-suspiro- Sofía no me pasara nada… ¿Vamos entonces?
Asentí y le deje dicho a Lucia que volvería para ayudarle a cerrar el bar. Camille conversaba con Isabella mientras yo buscaba las llaves
-Isabella ¿te puedo pedir un favor?- hablo Camille
-Sí, ¿dime?
-Por favor puedes venir con nosotras, es que de vuelta el camino es largo y me da algo de temor que vuelva sola.
-Pero ¿y la presentación?-Pregunto Isabella
-No te preocupes, hablare con Lucía, ella lo entenderá
-Momento… ¿Escuche mal?- Me acerque a las chicas - Prácticamente, tendré una niñera… Camille no soy una bebe
-Sofía… El camino de vuelta a casa es muy largo, creo que ni siquiera llegaras a ayudar a Lucia- acaricio mis mejillas y me beso en los labios
-Pero
-Nada de peros Sofí, lo único que hago es cuidarte
-Pero no con niñera incluida… Y no me digas “Sofí” me carga… Además Isabella debería quedarse, ¿cierto Lucia?- Recalque esperando que Lucia me apoyara
-Yo no tengo problemas, además el público la recibió bien y como es su primer día lo perdonare
-Me encanta cuando estás de mi lado- le reproche a Lucia, quien reía con satisfacción al verme fastidiada…-Ya bueno vayámonos por favor
-Sofía no estés molesta
-Que no lo estoy… Puedes dejarme tranquila- volví a gruñir
-Parece que no tienes muy buen humor- Isabella reía
-Solo estoy fastidiada por tener chaperona
-No seas infantil- Contribuyo la ojiverde
-Sofía- hablaba de manera sabia- Camille se preocupa por ti, por eso me hizo venir con ustedes, porque créeme preferiría seguir con mi trabajo
-Lo sé, lo sé- sí, Isabella tenía razón, cada vez que salíamos en auto con Camille se preocupaba demasiado –Ah y lo siento por hacerte venir- sarcasmo –Créeme que a mí también me hubiese gustado que te quedaras en el bar

-Como sea… Isabella te acompañara y punto ya- Respondió una molesta Camille
Me sentí como una niña pequeña, sentí que el camino se hacía eterno, Camille iba sentada a mi lado e Isabella atrás… Pero con cada kilómetro que avanzábamos las estrellas se hacían más visibles, la brisa también era más húmeda y fresca, el camino se hacía cada vez más agradable, estábamos a pocos metros de la casa de la tía Carmen, se veían varios autos estacionados ahí mismo.
-No es necesario que te bajes, no te preocupes- agrego la rubia
-Pero… Quiero saludar a tu madre, hace tiempo que no la veo- le reproche haciendo una especie de puchero.
-Bueno- suspiro

Entramos y la primera que apareció fue la madre de Camille la Sra. Eugenia, la cual al verme me abrazo.
-Tanto tiempo Sofía… Disculpa por hacerte venir.
-No se preocupe, yo quise venir, no puedo dejar sola a Camille
-Bueno… Supongo que se quedarán aquí
-No queremos molestar… - Respondió Isabella
-Entonces me llamas para venir a buscarte, de todas formas lo puedes hacer a cualquier hora- Abrace y bese la mejilla de Camille, pero cuando termine de besar su mejilla, se acerco a mi rostro y me beso en los labios.

Así nos alejamos del lugar, ya íbamos a mitad de camino e Isabella dormía plácidamente en el asiento del copiloto, me saque la chaqueta y la tape con ella.
-Gracias… Tenía algo de frío – Susurró al acurrucarse
-Lo siento si te desperté
-No importa- sonrió
-¿Quieres que te vaya a dejar a casa?
-No te preocupes
-Mínimo que lo haga, ya que por mi tuviste que venir
-mmm... puede ser- Sonrió pícaramente

Ella me dio las indicaciones para llegar, realmente no era muy lejos del bar como a 15min en auto.
-Entonces nos vemos-
-Pero ¿Quieres pasar?
-Pero…-Dude
-Mínimo si viniste a dejarme- Sonrió de manera dulce.
Reí ante sus palabras y asentí con la cabeza, subimos al ascensor y ella enlazo su brazo al mío y apoyo su cabeza en mi hombro, presiono el piso n° 7 el cual era el último… Poco a poco el nerviosismo se acrecentaba, especialmente con su cercanía a mí, la puerta se abrió de par en par, dimos algunos pasos y estábamos frente a su puerta, metió la llave sonó un “clic” y la puerta cedió y justo en ese momento sentí que estaba frente a una nueva vida…

Presente…

Ahora me siento igual y sentada en el sofá con Isabella, la cual me miraba un poco preocupada.
-Sofía quiero pedirte perdón… Es que no sé que hacer…- se llevo las manos a la cara, con una mueca de dolor
-No, Isabella, no… Es que no lo hagas, no me pidas perdón… Isabella yo te quiero demasiado y ¿sabes? estoy cansada, demasiado cansada- Me saque los lentes y lo deje en la mesa.
-Sofía, yo también estoy cansada, estoy cansada de tener que ocultar lo que soy… Es que no puedo salir contigo, no puedo tomarte de la mano ni nada en publico y cuando me miras veo en tus ojos lo mal que te hago sentir- Su voz comenzó a quebrarse y su expresión era amarga
- Estoy resignada, ya no importa nada de eso, quiero descansar y respirar tranquila… Desde mi punto de vista, creo que estas mejor con André.
-¿Pero por qué me empujas a estar con él?, si no lo quiero, ¿Sofía acaso no entiendes?
-¡¿Qué quieres que entienda?!- Grite
-Que te amo, que contigo quiero pasar mi vida, no importa como sea, no importa nada más que tú y yo… Hoy, cuando estuve en tu casa y vi a Camille, me descompuse totalmente, me sentí celosa, sentí rabia- comenzó a llorar
-Entonces debes saber como me siento cuando te veo con André…- Dije sin mirarla
-Es que… ¿Por qué estas siempre con Camille?, no entiendo… ¿Sofía tienes algo con ella?- pregunto inquisitivamente
-¿Por qué me preguntas eso?- me sentí descubierta
-Es que ¿por qué tienes que vivir con ella?
-Isabella, no salgamos con agobios… Será mejor que me valla, no tengo intención de discutir contigo- Tome mi bolso
-No te vallas… Lo siento, es que vuelvo a decir no sé que hacer, realmente quiero estar contigo y poder abrazarte, verte despertar todas las mañanas conmigo, que cuando vuelvas a casa este yo esperándote y nadie más… Desde que te vi, sentí que mi vida estaba contigo, sentí que juntas seríamos felices.
-¿Tú crees que yo no sentí lo mismo?- Reproche -Pero dime ¿Acaso sabes cómo me sentí cuando te vi la primera vez con André?, ¿cuándo el te toma la mano?-
-Hablas y hablas de Camille, sé que tienes algo con ella.
-¡¿Qué tiene que ver ella en esto?! Estoy harta de ella y de ti, me ahogan, me aburren
-¿¡Entonces por qué viniste a mi casa?
-¡Porque pensé que contigo podría tener algo de estabilidad por unos días, porque creí que aquí podría descansar…!- el tono de mi voz creció hasta ser un grito, que no descendía, mi respiración se volvía entre cortada y mi pulso estaba acelerado, sentía un mareo terrible y sin más mi mente se nublo, solo sentí cuando caí al suelo…Poco a poco abrí los ojos y me encontré tendida en la cama de Isabella, escuche voces en la sala, quise levantarme, pero no pude, me sentí debilitada, el cuerpo me pesaba, la puerta se abrió y detrás de ella venían Camille e Isabella.

-Has dormido toda la noche- Dijo Isabella sentándose a mi lado mientras tocaba mi mejilla- Vino el doctor a revisarte y dijo que estás anémica- Me miro preocupada.

-Sofía, ¿Qué hubiera pasado si te desmayas en la calle?- Hablo Camille y se hinco en el suelo y apoyo su barbilla en la cama-

-¿Isabella te llamo?- pregunte
-No… Yo vine porque supuse que estabas aquí, estaba preocupada- Suspiro- No quiero que sigamos discutiendo- su voz denotaba arrepentimiento

-Camille creo que no es muy adecuado hablar acerca de eso ahora- Reprocho Isabella

-Pero… -Me miro tiernamente- Sofía quiero que vuelvas a casa.

-Dejemos las cosas claras… No me quedare aquí, fue un infortunio el hecho de que desmayara, porque Isabella sabe que estaba a punto de irme de aquí…

-Pero Sofía tienes que descansar, por favor quédate, el doctor dice que tienes que guardar reposo.

-No me interesa quedarme aquí contigo, ni tampoco contigo Camille… Prefiero estar sola- Así luego de mis rotundas palabras, me levante de la cama, aun que me sentía seriamente debilitada y realmente necesitaba descansar, pero en aquel momento no quise hacerlo…-Por cierto no me busquen.

-¿Por qué siempre crees que tú lo eres todo?, ¿Por qué demonios eres tan arrogante?- Espeto la ojiverde que estaba molesta.

-¿A ver?… Primero me dices que no quieres discutir más conmigo, luego me pides que vuelva a casa y ¿ahora me criticas diciendo que soy arrogante?…No te entiendo, realmente no te entiendo… Por eso estoy harta, harta de todo.

-Por favor Sofía no te alteres que te hará mal- Isabella siempre tan preocupada.

-No te preocupes, estaré bien… Nos vemos- Ya en el ascensor, solo pude recargarme en las gélidas paredes, me sentía tan cansada, el dolor de cabeza había pasado a ser una leve cefalea que no cesaba, caí al piso apoyada en mis piernas, sentí frío y antes de llegar al primer piso, presione el nº7, al abrirse la puerta del ascensor me encontraba aun sentada en el piso, con la cabeza gacha y unas nauseas terribles, me puse de pie a duras penas, ayudada por las paredes anduve por el pasillo hasta la puerta de Isabella arrastrando mi bolso el cual me parecía tremendamente pesado en ese momento y antes de tocar la puerta, esta se abrió y solo alcance a ver el rostro de Isabella con sus ojos llorosos antes de que se nublara la vista… 

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Continuará...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Dialogo de dos componentes


-¿Qué es lo que deseas? pregunto el corazón al alma y el alma solo se quedo en silencio...

-Sé lo que quieres- respondió el corazón herido

Lleno de vendas, de moretones, incluso le faltaban partes, ya no tenia esa apariencia fuerte de antes, ahora mas bien se veía sumamente débil, el alma lo miro y igual que el corazón, el alma estaba hecha trizas, era como un cristal roto, pocas partes de ella estaban en pie, y las otras partes estaban regadas por todo el lugar, incapaz de volver a ponerla en su lugar, el alma las dejo ahí, esperando que el tiempo regenerara cada parte de ella, pero estaba llena de vendas y heridas que una vez mas había sido abiertas.

-Debemos dejar de buscar esa parte que nos falta- hablo por fin el alma

-Lo sé... Sé que el tiempo sera nuestro aliado en todo esto... Pero necesitamos que alguien nos componga, que nos vuelva a armar o que simplemente nos deje descansar.

-No podemos irnos aun que quisieramos, porque a pesar de todo, amamos nuestra vida- dijo el alma

-También lo sé, pero dime, ¿por qué?, ¿por qué seguimos luchando de manera tan desesperada?, es que acaso no hemos aprendido de que es una batalla perdida, que por más que nos arreglen, siempre terminamos destrozados- dijo con pesadez y derramo algunas lágrimas.

-Que podemos hacer? Sabes que esperaría el tiempo que fuera necesario, para que nos arreglen y podamos estar en paz otra vez... Pero caemos en la desesperación, porque sabemos que nuestra otra parte, esta vagando sola por ahí y que tal vez tenga el mismo miedo que tenemos nosotros-

-Pero nosotros nos hemos acercado lo suficiente para hacerla entender o no- hablo el corazón mas enfadado que otra cosa, era sumamente injusto... Desde hace ya un tiempo, tanto el alma como el corazón tenían esta converzaciones para saber que hacer.

-Esta claro que hemos hecho lo posible, pero tal vez nos ha faltado enteresa, mas comprensión, a veces nosotros también hemos sido egoístas con esa princesa.- reflexiono el alma

-Pero ambos intuimos de que esa princesa no nos quiere- reprocho

-Aun así, nosotros si la queremos a ella, no importa como nos trate o si juega con nosotros- suspiro el alma

-Porque ambos sabemos que esa princesa esta igual de dañada que nosotros, tal vez deberíamos dejarla sola y terminar de molestarla, quizás deberíamos dejar de pensar en ser un caballero de la justicia- rió un poco el corazón.

-Pero jamás podríamos hacerlo, porque necesitamos alguien que nos ame o que nos quiera aun que sea un poco, pero a que precio... También es injusto para nosotros, nadie es capaz de entendernos.-

-Sé que ambos estamos aburridos, de que siempre nos tiren al tacho de la basura, se que ambos estamos sumamente cansados de seguir viviendo así, pero sabes que es lo que más temo.- dijo el corazón.

-Sí lo sé... convertirnos en hielo, levantar unos gigantescos muros, construir un cuarto en donde nos encierren con llave desde fuera, para que no podamos hacer nada más.

-Tal vez solo debamos esperar...- Hablo por ultima vez el alma, para desmayarse

-Sí tal vez debamos esperar un poco más... Ojala nuestra princesa se de cuenta de todo- respondió y de la misma manera se desmayo.

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Jun Mutsu

martes, 15 de noviembre de 2011

Two girls, Two Life

Dos chicas, dos historias...


Despertaba somnolienta, cansada en ocasiones, pero amaba su trabajo, todas la mañanas se arreglaba especialmente para verse guapa, sus manos estaban hechas para la peluquería, para peinar, el manejo de la apariencia era lo suyo, era capaz de convertir en un cisne a cualquiera si ella se lo proponía, era bastante talentosa en su especialidad... Nene era bastante guapa, llevaba su cabello corto y la verdad tenia una obseción con este, de sonrisa coqueta, que cualquiera caería en sus redes si la joven así lo deseaba puesto que sabia cuales eran sus fortalezas, pero así mismo también sus debilidades y esta era el amor y la soledad, a sabiendas de que ama esta última condición, la soledad en si misma la complica, como el amor, puesto que para ella este ha traído en su mayoría infortunios... Pero a pesar de todo esto Nene se ha convertido en una mujer estupenda, pero su sonrisa por mas hermosa que fuera, siempre tenía ese dejo de dolor, de un vació, que por mucho que ha querido llenarlo no se atreve, ni ahora mismo es capaz de hacerlo, la cobardía se convirtió en su escudo, puesto que era una opción sumamente cómoda.

Sin querer se ha vuelto una mujer fría, tal vez el mundo en el cual se mueve la ha llevado a esta frivolidad, que no coincide con ella, pero que de cierta manera ha tenido que acostumbrarse y con ello a darse cuenta que la vida no es tan hermosa como se ve en ocasiones.

Es usual verla sonriendo, puesto que la seriedad no va mucho con ella, cuando esta despistada se puede ver en sus ojos que esta soñando con un futuro mejor, uno en donde no existan miedo ni nada, uno en donde la persona que la acompañe, la ame por sobre todo y de esta manera ser el centro de la atención de su amante, en donde todos los días se sienta seducida por la mujer que la acompañe. Nene es una soñadora empedernida.

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Siempre con un block de dibujo en sus manos, y estas mismas siempre manchadas con tinta o con el polvillo del lápiz grafito que usaba hace ya varios años, su cabello de un corto hasta los hombros, era normal en ella, muy pocas veces lo llevaba atado, la verdad era una joven bastante practica, en cuanto a algunas cosas, así mismo su manera de vestir seguía el mismo patrón, jeans azul o pantalón negro, zapatillas de esas que la mayoría usan, poleras o camisas de tonalidades oscuras, sus ojos siempre estaban cubiertos por el delgado cristal de sus anteojos y solo en situaciones de demasiada luz, usaba las gafas de sol, esas de aviador que tanto amaba, acostumbraba a caminar bastante, a disfrutar de la simplicidad de la vida, del paisaje que en ocasiones le parecía asombroso y otra veces simplemente deplorables, a pesar de su ojos critico sobre la arquitectura y las pinturas de paisajes, no dibujaba nada de ellos, ni paisajes ni edificios, ni animales, la verdad era bastante autoreferente y como no serlo si simplemente el mejor modelo que uno puede tener es uno mismo y así lo hacia ella, así lo hacia Jun, tenia años siguiendo el mismo patrón, pocas veces dejaba de ser autoreferente, tal vez porque simplemente había descubierto que la inspiración era simplemente momentánea, como los estados anímicos, como el supuesto amor que alguna vez ha sentido... Pero esos momentos, más que ablandar su corazón, solo crearon en este un escudo, en donde nadie tiene derecho a entrar.
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Caminaba por el centro de la cuidad, por esas calles que siempre están atiborradas de gente, donde el smog hace dificultosa cualquier tipo de deporte, pero por ahí andaba caminando rápido, necesitaba algunas cosas, hace ya tiempo se había cambiado de casa, pero aún le faltaban cosas para estar más a gusto, necesitaba un cuadro para adornar una de sus paredes, Nene al ser tan soñadora, siempre buscaba algo perfecto, algo que evocara en ella cosas lindas, a pesar de todo era una joven bastante positiva, ya llevaba horas buscando su cuadro "especial" como ello lo había denominado, pero la tarea se había vuelto tediosa, así que aprovecho y fue a sentarse a unas bancas donde hay algo de naturaleza, había poca gente, era una especie de parque, pero todas las bancas estaban ocupadas con esas parejas que sólo saben besarse de manera descarada en publico, a lo lejos pudo divisar una banca donde solo había una persona, así que se acerco, pidió permiso a la persona, mas bien a la chica que estaba ahí, pero esta ni la miro, así que se sentó de todas formas, la joven que estaba a su lado le llamo la atención, no por su actitud, si no por lo que sostenía entre sus manos y miraba con ojo critico, un block de dibujo y sus bocetos, la joven saco unas gafas, para al parecer ver mejor, y así siguió examinando, Nene por su parte sentía curiosidad, así que se fue acercando, mas y mas a la joven.

-¿Quieres ver?- hablo suavemente la joven
-¿Puedo?
-Claro- la joven le paso el block de dibujo y Nene pudo observar que decía "Jun" en la parte baja de la hoja y supuso que ese era el nombre de la joven
-¿Jun?-
-Si, soy yo- rió la joven...
Por su parte Jun, sonrió ampliamente y le pareció divertido que la joven que estaba a su lado fuera tan curiosa.
-Disculpa, cual es tu nombre- pregunto Jun
-Nene- respondió para luego dar una risilla un tanto nerviosa
-Mucho gusto...- hablo, mientras se escuchaba el sonido de un bajo proveniente de su bolso, urgeteo y ahí estaba, su celular sonaba, una llamada entrante -Ah? Si... Bueno, nos vemos allá.- miro a Nene y volvió a hablar- Me tengo que ir- dijo al tiempo que se sacaba sus gafas para ponerse los lentes de sol- Ha sido un gusto... y practicamente corrió.

Sumida en sus pensamiento, Jun camino rápido, pero con una inusual sonrisa en sus labios...
-Linda chica- hablo en voz alta- El día no ha sido tan malo.
La tarde se había ido, para dar paso a la noche, en la tarde después de pasar al parque, fue a un bar, a pasar el rato con algunos amigos, pero al llegar a casa se percato de un pequeño detalle, su block no estaba, trato de hacer memoria- Nene- dios había olvidado uno de sus objetos mas preciados en las manos de una desconocida.
-Dios... Debo recuperar mi block... Pero ¿Cómo la encontrare?- suspiro fastidiada.

Nene marchaba a su casa con un especie de cuaderno... La joven que conoció en la tarde, había olvidado su block, así que decidió llevarlo con ella, no podía dejar un objeto tan preciado en la basura, sobre todo, porque de curiosa miro las otras hojas del cuaderno y encontró hermosas ilustraciones, de cierta manera se sintió maravillada, pero varias de éstas estaban con anotaciones, tachadas, porque al parecer para la dibujante había cosas mal hechas, pero Nene no podía entenderlo muy bien.

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martes, 25 de octubre de 2011

Entender que?

Me pides que entienda...


Comprendo el miedo a la soledad, comprendo que ames este mismo hecho
Pero esta en tus manos, ahí frente a tus ojos es tu solución.

Como puedo saber algo si tu simplemente no me dejas
Me tienes a medias, solo te soy útil cuando tienes problemas
tal vez soy una válvula de escape...
Sabes como me agradaría poder entenderte en su totalidad, pero es que nuevamente no me dejas
Y tu aún no me comprendes, aún no dilucidas lo que yo llevo dentro, pero que mas da si esto trata de ti y no de mi.
No se trata de tiempo, no se trata de darme un trabajo ni tampoco por necesidad, me mantengo ahí porque lo quiero así.
No puedo olvidarme de nada, al igual que tu, yo también vivo con el corazón destrozado
También soy una sobreviviente y tengo los mismo miedos que tu, pero sé que eres mas sensible de lo que recuerdo, y si lo sé, eres una niña, sé que también eres una mujer fuerte, ya que por algo eres capaz de exteriorizar lo que sientes.

Entiende que se trata de que me gusta estar contigo y es que acaso no te das cuenta
¿De verdad me prefieres lejos?

Y no tengas miedo, que la vida es así, que siempre hay fantasmas y a veces hay que huir y otras enfrentarlo
la solución a tus problemas esta en tus manos, los errores son perfección, yo dentro de mi utopía que trate de construir para ti hace tiempo también me equivoque, pero aquí estoy siendo agradecida con la vida, puesto que nos volvimos a ver.

Vivir con miedo no vale la pena, el miedo es una cadena que jamás te dejara salir de tu jaula pequeño pajarillo, tal vez yo no poseo la llave de tu jaula, puesto que esta en tus propias manos, yo solo soy una espectadora que espera a verte libre, feliz... Por favor no me mal entiendas, quizás mis palabras te suenan a compromiso, quizás piensas que solo voy detrás de como un cachorro esperando a que me acojas y me dejes entrar en tu corazón pero entiende que no es así, me mantengo a tu lado porque no me gusta saber que tienes tu bella sonrisa rota, me mantengo ahí con palabras lindas como tu las denominas, con seriedad y cariño, porque la vida es injusta extremo y solo da tristezas a quien simplemente no lo merece.

¿Piensas que sigo contigo por qué quiero algo más?
Entiende tal como tú me lo pides a mi, mis intenciones nunca van mas allá, ya que te respeto y jamás pasaría el limite que tu me has impuesto.


Pero aun tengo una pregunta mas que levantar y esa es
¿Que buscas tu en mi?
¿Porque te gusta tenerme a tu lado?
¿Porque te dio miedo cuando desaparecí?

lunes, 24 de octubre de 2011

¿Príncipe?

Estos últimos días han sido en extremo extraños...
Abro los ojos para enfrentarme a la realidad, a una que no me agrada, que odio que desprecio por sobre todo.
¿Por qué debo pasar por esto nuevamente?
Tal vez hay lecciones que aún no termino de aprender y esa es que tal vez deba dejar de llorar por algo que jamás fue mío y jamás lo será.
Así me enfrento a la realidad, así salen de mis labios desde el fondo de mi corazón la frase
"Ya no creo en los milagros".

Pero mi rol de príncipe al parecer aún no termina, al parecer hay algo que sigue tirando de mi, de la invisible capa que llevo, al parecer soy sigo siendo un príncipe para ti, como lo escribiste una vez o tal vez no te referías a mi.

Pero ahí estas, siendo la princesa que jamás olvide, siendo la mujer a la cual siempre quise salvar, nunca hable de manera directa, pero siempre estuviste presente.

Pero eres una princesa que simplemente me traiciono y me dejo. Y ahí estás, impávida frente al dolor que te provoca otra princesa y yo estoy a tu lado, siendo algo que sé, que no tiene ni pies ni cabeza, estoy ahí sin siquiera saber que sientes por mi, tal vez las capas de tu corazón no te dejan reaccionar, tal vez estas ciega y te gusta vivir esa realidad, se que te gusta soñar, se que te gusta amar...Por eso me agradas tanto.

Pero dime Oh! joven princesa ¿A que costo amaras a una princesa que no tiene corazón?...
Sé que jamás seras mía y sé también que tu corazón esta encerrado en una jaula y que no quieres salir de ahí, porque de cierta manera te sientes reconfortada.



Oh dulce princesa abre tus alas y vuela, vuela alto, ríe, sueña, sé feliz.
Que yo me quedare aquí viendo como surcas el cielo, viendo como eres feliz y que siempre te protegeré.
Oh hermosa joven, no dejes que te roben la sonrisa.
Oh mi querida princesa si te sientes triste piensa en mi, que yo jamás romperé tu corazón.

Pero mi bella princesa, ¿Alguna vez me has visto como yo te veo a ti?
¿Alguna vez has pensado en llegar a mis brazos?
¿Alguna vez me has extrañado?
¿O simplemente pronunciando mi nombre
te has visto sorprendida con una sonrisa en tus labios?

Sé que nunca podre ser en realidad tu príncipe porque no lo quieres.

Tal vez deba irme y no volver.

Oh mi querida princesa de sonrisa rota, se sincera conmigo,
y dime si quieres que este a tu lado y que simplemente cuide de ti sin ningún compromiso.

Oh!, dime si quieres que me marche, o si es que tu te quieres marchar y alejarme de ti
Oh, dime que es lo que te da miedo de mi.

Oh mi dulce princesa mi labor es inútil
Oh mi dulce princesa...
Sé que no me quieres junto a ti.


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