Cap IV
Ya habían pasado 2 horas desde que las dos mujeres se fueron de la clínica dejando a la arquitecto descansar, su aspecto era el peor de todos, era primera vez que le sucedía esto, las únicas veces que tenía este tipo de percances era cuando salia con André, pero eran juegos de niños, pero fuera de eso, su actitud siempre fue intachable, siempre fue un buen ejemplo, tanto de belleza como de personalidad, pero ahora todo eso estaba en la basura, su buen aspecto estaba acabado, Gabriela tenía el cabello largo lacio, usaba lentes, de nariz respingada, ojos almendrados de un dorado especial, su piel era bastante suave y blanquecina totalmente, si tenía algo de color en su cara, era en la nariz, porque el sol le daba a veces en plena cara cuando supervisaba alguna obra de un edificio, media algo de 1.65mts, era de complexión mediana y vestía bastante bien, sabia que no era una mujer despampanante pero si tenía mucho a su favor, puesto que era bastante inteligente, elocuente, respetuosa y había entrado al mundo de los arquitecto por su personalidad y sus proyectos, pero ahora mismo no podía sostener nada de ello, se encontraba con la nariz rota, con el brazo lastimado y una de sus piernas esquinzada, ya no podría trabajar por unas semanas o quizás por unos meses, si tan solo no hubiese aceptado la invitación de la rubia, pero esa fue su forma de agradecerle, quería por un día olvidarse de muchas cosas, salir y disfrutar con otra persona y justo apareció esta invitación, pero ahora que estaba a solas pensaba también en la joven, no sabía absolutamente nada de ella, solo sabía su nombre, pero nada más, la había visto sólo 3 veces y le preocupaba la vida de la platinaba, también se había dado cuenta que era una mujer dulce y cariñosa ¿O esto era producto de su trabajo como prostituta?, le molestaba no tener idea de ella, es que ni siquiera tenía su número de celular, tampoco tenía la tarjeta que le había dejado el día anterior... Sólo recordaba donde vivía ¿y si no la podía ver mañana?, ¿La iría a ver a su casa e incluso al cabaret?, debía saber más de ella, pero tal vez no era aconsejable... Hasta que tanto reflexionar se durmió.
Mientras tanto en la casa de Lisa, esta no paraba de pensar en lo que había pasado, Gabriela estaba completamente herida, nunca la había visto así, se sintió pésimo, porque si las cosas no fueran como son, tal vez nada ahora estarían juntas tal vez en otra cuidad, pero no podía hacer nada, porque la chica de lentes no la soportaba, no le gustaba estar mucho tiempo a su lado y era obvio... A veces se arrepentía de haber tomado esa decisión que hizo cambiar todo, dejo a Gabrielle por miedo, por un simple miedo al que dirán... Sabía todo lo que la amaba, que quería construirle una casa, una casa para ambas, con un enorme patio adornado con flores, para poder tener dos hijos, tener una vida juntas, sin importarle nada, pero cuando Lisa hablo con sus padres sobre la relación que tenía con la entonces universitaria todo se fue al tacho de la basura y aun que Gabriela trato de convencerla no hubo caso y terminaron así nada más y años después conoció a André y se caso con él, sabía que Gabriela y el cabellos azabaches era amigos desde pequeños, se caso con él para poder estar cerca de ella, para poder verla, sólo que nunca dimensiono el daño que le hacia a la arquitecto, que de verdad la lastimaba y más aún, hoy se sintió celosa, porque apareció alguien que si se preocupa por la joven, pero tampoco toleraba que una mujer con semejante facha se haya acercado a "su Gabriela", tal vez si dejaba a André podría acercarse a la arquitecto, quizás de esa manera llamaria su atención, porque estaba mas que segura que Gabriela aun la amaba, que aun sentía cosas, que aun sentía celos y eso era un punto a favor para ella, mientras seguía pensando, también recordó el momento cuando le pidió matrimonio, ese día fue el más emocionante de su vida, incluso le había dicho que aceptaba, pero al momento de recordarlo e incluso recordar la mirada de la arquitecto, comenzó a llorar, lloro amargamente y se maldijo, ¿cómo estropeo un amor tan sincero? ¿Cómo sus miedos pudieron más que el amor por Gabriela? La relación con André no iba a ningun lado, su matrimonio era un fiasco, no querían tener bebes, no tenían relaciones sexuales, dormian en camas separadas, André nunca estaba en casa, las escenas de celos de Lisa no eran por André, si no que por la arquitecto, sabía perfectamente que ambos siempre andaban en bares de mala muerte, donde podía aparecer una cualquiera y llevarse a la mujer de su vida y eso la volvía loca.
Al día siguiente, la arquitecto despertó, se sintió algo sola, no había nadie, tampoco podía ir a trabajar, la verdad tendría 2 meses con licencia, suspiro profundo y prendió la televisión, pronto le traerían desayuno y la verdad moría de hambre, por fin llego una enfermera con el desayuno en una bandeja, pero ahora le era mas difícil, comer seria un suplicio, la enfermera la ayudo a acomodarse en la cama.
-Muchas gracias- sonrió Gabriela
-Señorita Klimt, debo decirle que tiene visitas
-Pero no se supone que a las 3 puede entrar gente a verme
-No, eso fue porque el doctor se irrito por las jóvenes que estaban aquí
-Pero ¿quién es?
-Es una señorita rubia... Si quiere le digo que se vaya
-No, no, hágala pasar, la estoy esperando- hablo un poco agitada
-Iré por ella
Gabriela algo nerviosa se dio cuenta de su aspecto, llevaba esas incomodas batas de clínica, se sintió avergonzada, pero en menos de 5min la enfermera volvió acompañada de la rubia.
-Oh mi Gabriela, estás mejor?- Dijo la platinada y le beso la frente...-Te ves mejor que ayer... Además te llevare a mi casa, para tu recuperación
-A tu casa?
-Sí, de hecho vengo a buscarte
-Pero...
-Nada de peros, al final todo esto es mi culpa...- Trato de sonreír y Gabriela le tomo la mano.
Historias Lesbicas originales
domingo, 24 de agosto de 2014
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Extraña III
Cap. III
-No quiero que me lleves...-
Tocaron a la puerta y entro el doctor.
-Señorita Klimt, le recomiendo que pase la noche acá en la clínica, no puede irse aun, por lo menos debe tener una noche de reposo, mañana podrá irse con un familiar a casa
-Pero no tengo a nadie aquí en la cuidad, mis padres están en el extranjero
-Hermanos?
-Nop...
-Entonces deberá recuperarse aquí.
-¿Qué?- grito y la platinada comenzó a despertar
-¿Qué sucede... Te sientes bien Gabriela- y acaricio la mejilla de esta
-Nada...- Susurro
-¿Cómo qué no es nada?... Yo te llevare a casa mañana, no quiero que estés sola- hablo Lisa con voz firme
-No quiero irme contigo...- Le contestó Klimt
-Pues vente conmigo...- Le tembló la voz a la rubia- Yo te iré a dejar a casa Gabriela y cuidare de ti- sonrió y beso la frente de la arquitecto.
-Joan... No debes hacer esto por mi... Osea... Tú debes tener más problemas que yo... Sólo estoy algo lesionada- trato de sonreí.
Lisa miraba extrañada la escena, algo definitivamente no le agradaba, algo no calzaba y menos podía concebir como Gabrielle podía tener compañía como la rubia, es decir para Lisa, la platinada solo tenía aspecto de ser una zorra, de esas mujeres que están con otras por diversión.
-Disculpa... ¿ Cuál es tu nombre?- pregunto Lisa, con un tono de voz inquisitivo
-Hey, podrías tener un tono más cortés para preguntar!- la reprendió Gabrielle.
-No te soporto Gabriela Klimt!
-Entonces vete...
-Disculpen- se pronuncio el doctor...-La señorita Klimt necesita descansar, les ruego volver mañana a las 3 de la tarde, esa es la hora de visita.
-Gabriela... Mañana vengo por ti!- Joan beso suavemente los labios de la joven y se marcho.
Ambas chicas salieron, Lisa siguio con la mirada a Joan hasta ver que se había ido del hospital y ahí decidio salir del recinto, dejando dejando por fin sola a la arquitecto, quien no alcanzaba a dilucidar lo que había pasado, sobre todo el beso y los cariños con la platinada, ahora solo le quedaba descansar el resto de la noche.
Mientras tanto...
Joan caminaba a casa, aún estaba adolorida por lo que había sucedido... aun sentía las manos de ese mafioso apretando sus brazos, forcejeando con ella, ¿En qué minuto se le había ocurrido atender un cliente a las 7 y en su casa?, estaba algo aburrida en el cabaret, necesitaba un respiro, solo que este había sido uno a medias, porque la obligaron a tener una cita, la que debería haber durado solo una hora e incluso menos, pero las cosas no salieron como quería, el tipo en cuestión era un mafioso de poca monta, pero estaba pagando más de lo normal por una chica y quería solo a Joan
Flashback
El reloj marco las 7pm de la tarde, no quería tener sexo ni nada parecido, pero necesitaba tanto el dinero que no podía evitarlo, se arreglo lo suficiente y espero sentada en el gran sofá de la sala, realmente Joan esperaba que fueran las 9pm para ver a la arquitecto, pues le había parecido interesante ver como una mujer se resistía a ella pero salio de sus cavilaciones cuando la puerta se abrió y vio al su cliente entrar, cuando lo vio, se sintió incomoda, puesto el hombre en cuestión no tenía buen aspecto, todos sus clientes siempre eran apuestos, hombres de oficina, afables que solo buscaban un buen rato, pero está vez las cosas no eran así, el hombre en cuestión llamado Ricardo, tenía un tatuaje en el brazo, el cabello rubio mal teñido y una sonrisa macabra.
-Eres la rubia más exquisita que he visto- le susurro en el oído y puso su mano sobre la pierna de la rubia, a a cual solo le dio asco, pero sonrió por cortesía
-Quieres beber algo, vino? champagne? whisky o cerveza
-Cerveza por favor... Está noche serás solo mía lindura
Joan fue por cerveza, pero en realidad no quería estar ahí y se demoro lo más posible, hasta que el hombre la empezó a llamar y no tuvo más opción que salir, trato de sonreír, llego a la sala y el tipo ya estaba sin polera.
-Te demoraste mucho... ¿Qué paso no quieres estar conmigo?- pregunto de manera maliciosa y la abrazo por la cintura y la joven sintió un bulto se levantaba y empujaba sus nalgas; Joan retiro los brazos del hombre y se alejo para sentarse nuevamente en el sillón.
-Nena, ponte cómoda... Déjame ver tus piernas, muero por besarlas y saborearte- pronuncio y la tomo del brazo atrayéndola hacia si.
-Pero vayamos con calma
-Es que yo no quiero calma, quiero follarte ahora!- se saboreo y paso su lengua por la oreja de la platinada...-Llévame a tu habitación quiero ver como te comportas en la cama... Tengo entendido que eres la mejor del cabaret- rio fuerte el hombre
A Joan no le quedo más que llevarlo a la habitación, el hombre la abrazo y comenzó a desnudarla, y ella to tuvo otra opción que soportarlo, poco a poco, la dejo solo en ropa interior, la miraba de manera pervertida y Joan sentía escalofrío, está vez no estaba gozando con su cliente, si no que le daba asco y su cuerpo empezó a rechazarlo, sus manos alejaban las manos de Ricardo, su toque no le agradaba, era brusco, estúpido, hasta que se zafo de su agarre.
-Oye que pague por acostarme contigo puta!
-Vete de mi casa, haré que te devuelvan el dinero- Le grito
-No... Ni aun que me lo devolvieran, quiero hacerte mía, quiero escucharte gritar suplicando porque pare de follarte y la jalo del cabello
-Pero no quiero! no entiendes
-Ven para acá- y la abofeteo a lo que Joan cayo al suelo estrepitosamente, el hombre se posiciono sobre ella y comenzó a desabrocharse el pantalón, pero la platinada lo empujo y trato de correr pero el tipo la alcanzo, la empujo contra la pared, presiono contra ella su miembro, mientras la desnudo completamente y Joan solo pedía auxilio, era la primera vez que no disfrutaba con un cliente, se sentía sucia, horrible, el tiempo parecía eterno, ahora se encontraba con las piernas abiertas, el tipo la había amenazado con cortarle el cuerpo si no lo obedecía, esta vez si no tenía escapatoria si no sufriría las consecuencias, pero en un ultimo momento forcejeo con él y de la nada vio como Gabriela Klimt estaba sobre el abusador, peleando con el, el que con solo sacudirse envió lejos a la arquitecto, pero esta volvió sobre el y en ese instante Joan escapo de su agarre la desesperación la hacia gritar, mientras el hombre asfixiaba a la otra joven, pero esta reacciono y le dio una patada en los genitales, pero aun así aun que el violador estaba en el suelo, alcanzo a Gabriela y Joan vio todo en cámara lenta, como el abusador le quebraba una de las extremidades y golpeaba la fina cara de su cita de las 9pm, no quería seguir viendo como todo se transformaba en una matanza, como todo se iba al carajo simplemente porque no le había agradado su cliente, su trabajo era el placer, ¿por qué se detuvo a pensar en ella misma?, si no hubiese sido a si, la arquitecto no estaría en esta situación. La escena estaba siendo ennegrecida cada vez más, hasta que vio como Gabriela machacaba en el suelo al mafioso, jamás pensó que un cuerpo tan frágil fuera tan fuerte.
-Fin de Flashback-
Ahora, no podía pensar en volver a casa, no quería estar ahí y tampoco a su trabajo en el cabaret, se sentía cansada, culpable y sumamente sucia, pero no le quedo de otra, volvió a casa, comenzó a ordenar todo el desastre que había quedado, limpio la sangre y comenzó a llorar, ya no quería nada, necesitaba tranquilidad, marcharse a otro lugar, una vida nueva, donde nadie la conociera, olvidarse de todo, pero no podía, algo la ataba a la cuidad y tampoco podía dejar de lado a la única persona que la ha ayudado en esta vida...
Gabriela Klimt- susurro y lloro.
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CONTINUARA
miércoles, 25 de julio de 2012
Reencuentro Parte 2 y Final
Francesca podía sentir la leve respiración de su amiga, pero también su corazón, noto como latía demasiado fuerte, pero no sucedió nada, Romina solo se quedo ahí, apoyada en el hombro de su amiga, pero cualquiera que las hubiera visto pensaría que eran novias, era cosa de mirarlas, demasiado melosas para ser solo amigas, incluso la gente que pasaba cerca y la hermana de Romina miraba a las chicas como si fueran pareja, cosa que hizo sentir bastante incomoda a Francesca.
-Vamos a caminar un rato- Hablo ya un poco más calmada, se puso de pie y le extendió la mano a su amiga, la que sonrió dulcemente, pero en ningún momento soltó la mano de la pelinegra.
Caminaron cuadras y cuadras, hasta que llegaron a una avenida, estaban en la esquina de una fabrica no andaba mucha gente por ese lugar, la verdad pasaron dos o tres personas, Romina miraba de manera expectante a su amiga, mientras que Francesca solo desviaba la mirada a cualquier lado, sabia que si la miraba fijamente no se iba a controlar y la iba a besar, cosa que no podía hacer, supuestamente amaba a Kate y no podía hacerle eso, tampoco solía hacer eso, odiaba los engaños pero jamás se había enfrentado a algo semejante, a una situación exquisitamente tentativa pero si lo hacia como se iba a sentir, como iba a mirar a su novia, mientras reflexionaba Romina se había sentado en el suelo en la puerta de la fabrica y al darse cuenta se hinco frente a ella.
-No sé que estoy haciendo- susurro para sí
misma y de un momento a otro Romina la había besado y Francesca no se pudo
contener y correspondió su beso, sabía que estaba totalmente mal, pero esos
labios que sabían a frambuesa la tenían vuelta loca, entre besos y beso, los
labios de la pelinegra estaban en el cuello de la castaña, quien gemía seximente
y abrazaba más a su amiga quien sentía como poco a poco la castaña abría las
piernas y comenzaba hacer movimientos pélvicos, se abrió el cierre del pantalón
y tomo la mano de Francesca guiándola al interior de su prenda íntima, esta última
suspiro al darse cuenta de lo mojada de su compañera, siguió besándola con más
fervor y también masajeando la intimidad de Romina y esta no paraba de gemir de
placer, Francesca coló una de sus manos en los pechos de su amiga.
-No son tan grandes como quisiera-dijo
ruborizaba
-No importa- respondió y subió la polera
de su amiga dejando al descubierto los firmes y redondos pechos de su amiga,
los contemplo, pero no tardo en acercarse a uno de ellos y llevárselo a la boca
para saborearlo una y otra vez, mientras que con la otra mano estimulaba es un
ejercicio armonioso a Romina.
-Oh... introduce tus dedos en mi quiero
sentirte- gimió y Francesca acato la orden, metió tres dedos los que resbalaban
por los líquidos de su amiga...- sigue así pronto acabare... Espera-
interrumpió el acto- se puso de pie, se bajó los pantalones, se apoyó en la
pared y puso sus nalgas hacia Francesca, quien no creía lo que veía, su amiga
estaba en todo su esplendor mostrándole su cuerpo sin tapujos ni vergüenzas
-Lámeme por favor y entra en mí, quiero
sentirte
-Pero... Todos nos verán- respondió
ruborizada hasta las orejas
-No hay nadie mira y estamos a oscuras-
respondió mirándola desde la espalda.
Así Francesca se acercó al manantial de su
amigas y primero olio aquel néctar y sintió su corazón latir a mil, toco un
poco con sus dedos a lo que Romina gimió, para luego lamer directamente la
intimidad de la que en ese momento era su mujer, las piernas de su compañera
temblaban y Francesca estaba maravillada, jamás pensó que su inocente amiga
fuera en realidad tan descarada, así siguió en su labor la cual le encantaba, jamás
había tenido sexo en la calle y era bastante estimulante, continuo lamiendo una
y otra vez mientras que entraba y salía de su amiga con sus dedos, la que poco
a poco comenzó a moverse más lo que indicaba que estaba a punto de acabar y
Francesca sintió como los adentros de su amiga apretaban su mano señalando que
había llegado al delicioso orgasmo. La pelinegra se puso de pie y comenzó a
vestir a su amiga, quien estaba roja de la vergüenza y la abrazo, dándole un
beso cerca de la oreja.
-No me mires Fran... No quiero que me veas así- susurro
-Pero que dices... Romina ya te vi lo suficiente... No te avergüences- respondió casi riendo
-Fran sabes por qué hice esto?
-De caliente?
-No!, eres tan insoportable
-Hey no te enojes hace un rato no parecías así
- Hice esto por que siempre, desde que te conozco me gustas y la verdad cuando te vi de nuevo sentí que te amaba... Que te amo, por eso quise entregarme a ti.
Francesca la miro impresionada, jamás pensó que su amiga tuviera unos sentimientos tan fuerte, ahora todo se había complicado y solo había una salida.
-Romina... Yo, yo no puedo corresponderte, me gustas, siempre lo has hecho y te encuentro hermosa, lo de hoy ha sido una de las mejores cosas que me han pasado, pero yo estoy enamorada de otra chica y esa chica es mi novia hace 2 semanas y no pienso abandonarla por esto.
-Dices que no significo nada, que solo estabas teniendo sexo conmigo...- Dijo entre sollozos
-Si- Respondió sin siquiera mover un músculo
-Y dices que amas a tu chica?
-Si la amo y eso nadie lo puede negar, lo de hoy fue un error olímpico- Sonrió de medio lado, sabia que se había equivocado y solo lo admitía
-Llévame a mi casa ahora!- Le grito y se fue caminando delante de Francesca
-Para que me dices que te lleve si vas delante de mi
-Entonces déjame hasta aquí
-Como quieras- Francesca estaba cruzando la calle
-No!- grito y camino hacia Francesca y le dio una bofetada para irse corriendo a su casa.
Así Francesca llego a su casa, con la mejilla roja, tomo su móvil y marco el numero de su novia
-Aló amor?
-Hola Francesca... Cómo estuvo tu día?
-Bien, estoy un poco adolorida pero bien... Kate puedo ir a verte a tu casa, quiero dormir contigo hoy- pregunto amablemente y sonrió de manera dulce, hoy necesitaba a su mujer.
-Claro... Te espero
-Kate... Te amo demasiado
-Yo también te amo Francesca.
Fin.
martes, 24 de julio de 2012
Mala Idea Cap II
Cap. II
Volviendo
Así era habían pasado 5 años desde la última vez que había visto a la única mujer que había amado, ahora Mischa tenia 27 años, ya había terminado su carrera de arte hace dos años y daba clases en un modesto colegio, aun que era pequeño amaba la calidez del reciento y sobre todo lo bueno que eran los niños, daba clases hasta niños de 12 años, a veces era complicado explicarle a los más pequeños, así que se dedicaba a supervisarlos mientras pintaban, dibujaban o simplemente mientras jugaban. Su vida transcurría relativamente normal, de no ser porque a veces soñaba con Tasha eso en ocasiones le amargaba la semana, pero la única forma de olvidarla era pintando, pasaba días completo en su estudio y cada vez que dibujaba el rostro de una mujer aparecían los rasgos de su ex novia.
Día Jueves 5pm
Hoy había una exposición de arte de los pequeños de kinder, Mischa había organizado todo junto con la profesora de la clase, pusieron los cuadros que los niños hicieron en las paredes y otros en trípodes, los niños iban a llegar junto con sus padres dentro de poco.
-A las 6 comenzará todo... Los pequeños deben estar ansiosos por mostrar sus obras a su padres- Dijo la profesora de kinder, quien se sentaba al lado de la pelirroja
-Sí, me impresiona como algunos con lo pequeño que son tienen tanto talento
-Mischa salgamos hoy- pregunto muy coqueta la docente
-Natasha... Me encantas pero no tengo ganas de salir
-Y si voy a verte a tu casa?
-Eso me gusto más- sonrió y se inclino para besar a la profesora...
-Después de este evento nos vamos a tu casa.
Dieron las 6pm y comenzaron a llegar varios pequeños en compañía con sus padres, había leche y galletas para los niños y canapés para los adultos, en total habían 15 niños y casi 25 adultos.
-Profesora Mischa- hablo una pequeña de cabellos rubios
-Qué pasa Lena- Mischa se inclino a la altura de la niña
-Es que no encuentro una pintura que hice para mi mamí- respondió la niña haciendo un puchero
-Ya, vamos a buscarla- tomo a la niña en sus brazos y buscaron en unos estantes hasta que dieron con ella, era una pintura de una mariposa.
-Tía Mischa eres la mejor!!!!- dijo la niña y se bajo de los brazos de la pelirroja.
-Disculpen...- hablo Mischa llamando la atención de todos- Hoy es un día especial... Sus pequeño han trabajado duro haciendo estos hermoso cuadros solo para ustedes, así que disfruten de sus pequeños y llévense el cuadro que más les guste a casa- Los padres felicitaban a sus hijos y los llenaban de alago
-Profesora Mischa- nuevamente hablo la pequeña Lena
-Dime
-Mi mamá dice que quiere conocerte
-Tráela entonces- Respondió despeinándola un poco
No pasaron ni tres segundo y lo que veía Mischa era increíble.
-Mischa... Oh por dios eres tú- hablo la mujer y sus ojos se llenaron de lágrimas para luego poder abrazarla
-No... esto no es verdad...
-Si lo es... Mischa no sabes todo lo que te he necesitado
-Demonios Tasha suéltame- susurro la pelirroja...-Esta tu hija aquí
-Necesito verte más tarde... Toma- saco un lápiz y anoto su número de teléfono en la palma de Mischa.
-Crees que te llamare?... Eres estúpida o qué?
-Tía Mischa por qué tratas así a mi mamí- pregunto jalandole el pantalón
-Estamos jugando Lena- respondió Tasha y la pequeña se rió y se fue a jugar
-Ni siquiera puedo echarte de este lugar porque eres la madre de la pequeña Lena
-Tanto me odias?
-Si Tasha te odio como no tienes idea... Sólo no me hables en lo que queda de esta recepción- y se fue a conversar con otros padres, quienes la alababan por su trabajo con los niños y como estos la querían, también se sumo la profesora del kinder Natasha, quien también recibía alagos y reía sonrojada por todos los buenos comentarios.
-Conociste a la mamá de la pequeña Lena?
-Sí ¿por qué?
-Es que es primera vez que asiste a estas reuniones, generalmente viene su tía Anastasia, pero es bueno que venga, su hija es un niña tan educada y buena compañera
-¿Y por qué no ha venido a madre?
-Tiene mucho trabajo
-¿El esposo?
-No tiene o eso me ha dicho Lena... Tú sabes como son los niños...-respondió - Recuerda que hoy es nuestra noche- y sonrió picara
-Lo sé...- sonrió de medio lado
Ya había terminado la recepción de los dibujos y los padres ya habían elegido el cuadro que se iban a llevar a casa, así que el aula estaba casi vacía a no ser porque aun estaba Lena jugando con Natasha, mientras que Tasha observaba a Mischa quien ordenada el aula.
-¿Mischa puedo hablar contigo?
-No...
-Pero
-Pero nada Tasha...Salgamos no quiero que tu hija ni Natasha escuchen algo de lo que te voy a decir
Natasha vengo en unos minutos hablare con la madre de la pequeña Lena
Tasha la miro intimidada, era primera vez que la veía así, pero la siguió.
-¿Qué pasa... Por que no te alegras de verme?
-Eres estúpida, ¿alegrarme por verte?- Bufo...-Es que no recuerdas lo que paso hace 5 años
-Yo... yo no quería dejarte.
-Pero lo hiciste
De un momento a otro Tasha tenía abrazada a Mischa quien no podía zafarse de su agarre.
-En ningún momento he dejado de amarte... Estos 5 años sin ti han sido tan difíciles, Mischa yo te amo demasiado, ya no había vuelta atrás y también abrazaba a Tasha, sintió que esa parte que había perdido hace años volvía a ella y por un momento se sintió tan feliz, pero duro poco.
-No sé que pretendes Tasha...
-¿Sabes qué pretendo?... Esto- y besos en los labios a Mischa quien no pudo resistirse y la correspondió...- Sé que aún me amas- dicho esto se fue a buscar a su hija, dejando a la pelirroja con una sensación de amargura en los labios.
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CONTINUARA...
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CONTINUARA...
miércoles, 18 de julio de 2012
Mala Idea. cap I
CAP I
TÉRMINO
5 años atrás.
Se escuchaban los gritos desde dos cuadras de distancia... A lo lejos se ven dos chicas, una de cabello largo rojo hasta la cintura, tiene una chasquilla cuadrada, de piel blanca, labios gruesos y sus ojos café oscuro claro, la otra chica se cabello rubio usa gafas, tiene el cabello hasta los hombros, de ojos verdes, labios finos y sonrisa amplia tiene algunas pecas en las mejillas y su expresión siempre es tranquila, pero está vez las cosas no son así, llevan hora y media discutiendo, la rubia trata de zafarse del agarre de la pelirroja pero no lo consigue.
-Estoy aburrida de ti y de tus berrinches... Hasta cuando estaremos así, de verdad ya no te soporto- hablo la rubia.
-Pero ayer no me decías eso... Todo lo contrario- hablo burlonamente la pelirroja y la rubia enrojeció de los nervios y le dio una bofetada...
-Esto se acaba aquí ... ¿Por qué siempre acabamos en esto?... Mischa cada vez que salimos algo encuentras mal, algo te molesta y no estoy para eso, sientes celos de los demás, no los debería sentir yo, siempre tienes números de teléfono de chicas en tus bolsillos, me has engañado 3 veces, SANTO DIOS!!! y yo te he perdonado
La pelirroja la miraba atónita, no creía lo que pasaba, su querida Tasha la estaba dejando solo por culpa de sus celos y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-No consigues nada llorando... Esto es el fin de nosotras y aun que no lo pienses a mi me duele más de lo que se ve, mañana iré por mis cosas a tu casa.
-Es que ya no me amas- dijo mientras cubría con sus manos las lagrimas que rodaban por su mejilla
-En estos momentos mataste todo el amor que sentía por ti, solo hazme un favor no quiero saber más de ti, ya hiciste suficiente.
-Tasha yo te amo no tienes idea de como.
-Claro me amas tanto que me engañaste con 3 chicas, quizás hasta te acosaste con ellas o quizás cuantas más tuviste.
-Te engañe porque estaba harta de discutir, soy celosa, porque no aguantaba verte con tu ex, con un tipo que ni te merece, que solo quería volver contigo para usarte y acostarse contigo y lo peor era que te juntabas con el y no me decías nada , yo me tenía que enterar por otras persona, ¿ por qué nunca le pusiste freno a eso? , sabias que me molestaba verte con ese tipo, Tasha no me mientas sé que me engañaste con el, que te acostaste con ese imbécil e incluso sé que volverás con ese tipo... -Hablo lentamente pero cada palabra era más dolorosa...-si quieres irte con el, pues vete y sé que no te duele para nada esto, es más bien una escusa... Tasha te conozco más de lo que tu piensas... No vengas a mi casa por tus cosas, las enviare a la casa de tu madre y un favor más, tu no te aparezcas por mi casa-
-Ahora te haces la victima? Eres increíble Mischa... Vete a la mierda entonces-
-Acá la que es increíble eres tu... Me culpas a mi de la mala relación que teníamos, admito mis errores y los enmendé todos, cada uno de ellos y sabes que soy una novia estupenda, en cambio tú, no eres capaz de admitir que me has engañado con el estúpido de tu ex... Tu no me terminas a mi, si no que yo a ti...- Grito y suspiro como aliviada pero estaba sumamente dolida.
-Acá la que es increíble eres tu... Me culpas a mi de la mala relación que teníamos, admito mis errores y los enmendé todos, cada uno de ellos y sabes que soy una novia estupenda, en cambio tú, no eres capaz de admitir que me has engañado con el estúpido de tu ex... Tu no me terminas a mi, si no que yo a ti...- Grito y suspiro como aliviada pero estaba sumamente dolida.
Mischa camino dándole la espalda a su ya ex novia Tasha, la cual solo la miraba sin poder ni siquiera apelar a su favor. Llego a casa y tomo todas las cosas de la rubia, las dejo en unas cajas las que hacían en total 7 bultos, en ellas iba ropa, recuerdos, todo lo que le recordara a Tasha estaba ahí, las apilo y las metió en el auto, condujo hasta la casa de la madre de Tasha, toco la bocina unas 5 veces y no salio nadie, se sentía molesta, demasiado molesta, pero solo pudo llorar de impotencia la relación de 3 años se había ido al tacho de la basura por culpa de ambas, los celos y los engaños mancharon toda la relación que habían construído, pero tarde o temprano las cosas terminan solo que no quería que las cosas fueran de esa manera. Luego de llorar dentro del auto, se bajo de este y toco el timbre de la pequeña casa, hasta que una joven de cabellos rubios casi platinados salio...
-Vengo a dejarle esto a Tasha...
-Pero ella no vive aquí, vive con su novia
-Bueno yo soy la novia, mejor dicho la ex... Le puede entregar sus cosas... Gracias
-Espera...Tú eres?
- Mischa Petrova... y tú eres????
-Ah lo siento soy Anastasia la hermana menor de Tasha
-Pero no sabía que Tasha tuviera una hermana
-Ah, es que no paso mucho en el país.
-Bueno, entrégale las cajas a tu hermana... Gracias.
-Qué fue lo que paso entre tu y mi hermana
Mischa solo la miro y avanzo a su auto, mirando a Anastasia porque le recordaba demasiado a Tasha, pero solo sonrió y arranco el auto.
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CONTINUARA...
-Vengo a dejarle esto a Tasha...
-Pero ella no vive aquí, vive con su novia
-Bueno yo soy la novia, mejor dicho la ex... Le puede entregar sus cosas... Gracias
-Espera...Tú eres?
- Mischa Petrova... y tú eres????
-Ah lo siento soy Anastasia la hermana menor de Tasha
-Pero no sabía que Tasha tuviera una hermana
-Ah, es que no paso mucho en el país.
-Bueno, entrégale las cajas a tu hermana... Gracias.
-Qué fue lo que paso entre tu y mi hermana
Mischa solo la miro y avanzo a su auto, mirando a Anastasia porque le recordaba demasiado a Tasha, pero solo sonrió y arranco el auto.
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CONTINUARA...
viernes, 22 de junio de 2012
Reencuentro. parte 1
3 años atrás
Hace años que se conocían, la primera vez que se vieron fue cuando tenían 8 años y su amistad se consolido instantáneamente, en ese tiempo los sentimientos siempre fueron de amistad, pero adoraba su tiempo junto a ella así estuvieron juntas hasta los 12 años y como todas las buenas amigas, fueron separadas por asuntos que no tienen que ver con ellas, porque ambas toman caminos diferentes.
El verano ya había aparecido, las noches estaban ideales para salir a caminar, disfrutar de cualquier panorama hasta la madrugada, la que era sumamente refrescante para cualquiera que necesitara aire puro, así Francesca no era la excepción, esa noche iría a ver una obra de teatro junto a varios amigos, la obra era cerca de su residencia. Entro al teatro el cual estaba repleto, alguno de sus amigos actuaban ahí, por eso la razón de su presencia , luego de disfrutar, reír e incluso sentir nostalgia en la obra, al terminar salio del lugar a tomar un poco de aire puro ya que se sentía ahogada adentro, ahí mismo se encontró con unos amigos que participaban en las obras de aquel teatro, mientras conversaba animadamente escucho algo que hace mucho tiempo no escucha; alguien la había llamado por un apodo "Fran" solo una persona conocía, volteo y ahí la vio, frente a sus ojos estaba Romina, la chica que dejo de ver cuando tenían 12 años, ahora tenían 23 años, "Mina" como la llamaban todos sus amigos, se había convertido en una mujer guapísima, llevaba el cabello castaño suelto, liso un poco más abajo de los hombros y su sonrisa blanquecina estaba tal como su amiga la recordaba, pero ahora tenia una figura estilizada, llevaba unos jeans apitillados y una polera sin mangas, ajustada perfectamente a su cuerpo, además se veía más alta que Francesca la que estaba atónita, no creía lo que veía y menos que su amiga la recordaba, por primera vez en mucho tiempo sintió que el corazón se le salia, Mina se acerco a ella y la abrazo, susurrando en su oído "Te extrañe demasiado", Francesca la miro tan extrañada, pero raramente feliz, así rompió el abrazo para irse, pero la pelinegra la detuvo.
-Oye te irás así sin más- balbuceo nerviosa, ahora si no entendía nada, tal vez florecieron esos sentimientos que se había disfrazado como amistad, pero ahora le parecía extraño.
-Oye te irás así sin más- balbuceo nerviosa, ahora si no entendía nada, tal vez florecieron esos sentimientos que se había disfrazado como amistad, pero ahora le parecía extraño.
-Debo volver a casa, debes ir a verme, sigo viviendo en el mismo lugar de siempre, prométeme que iras mañana- Sonrió y acaricio la cabeza de la Francesca.
-Deja de hacer eso, ya no somos niñas- rio- Si iré
-No faltes- y beso su mejilla.
Volvió a casa prácticamente corriendo, debía calmarse, algo andaba mal dentro de ella, cualquiera diría que estas cosas pasan, es decir el encontrarse con un amigo o amiga que te gustaba y volver a sentir lo mismo, incluso decirlo aun que estas personas son del mismo sexo, pero el problema no radicaba en ello, si no, en que Francesca tenía novia, Kate, con la que solo llevaba 2 semanas, pero había sido un amor fulminante o eso creyó ella, su móvil comenzó a sonar, saco este y vio de quien se trataba, era Kate.
Volvió a casa prácticamente corriendo, debía calmarse, algo andaba mal dentro de ella, cualquiera diría que estas cosas pasan, es decir el encontrarse con un amigo o amiga que te gustaba y volver a sentir lo mismo, incluso decirlo aun que estas personas son del mismo sexo, pero el problema no radicaba en ello, si no, en que Francesca tenía novia, Kate, con la que solo llevaba 2 semanas, pero había sido un amor fulminante o eso creyó ella, su móvil comenzó a sonar, saco este y vio de quien se trataba, era Kate.
-Hola amor, ¿cómo lo pasaste?-
-Bien, muy bien cariño- sonrió al pensar en Romina...- pero estoy un poco cansada
-Entonces mañana quédate en casa y salimos otro día, sé que no has descansado mucho estos días... Recuerda te amo!, besos mi amor y pasado mañana te voy a ver, hablamos por msn.
-Si mi amor, yo también te amo! No sabes cuanto... Ya, nos vemos pasado mañana, tráeme algo rico y me regaloneas, TE AMO!- Respondió la pelinegra, era verdad, amaba a Kate por sobre todo, siempre quiso una mujer como ella, así; dulce, buena por naturaleza, aun que tenía un genio bastante fuerte, incluso eso le gustaba, aun que la aparición de su antigua amiga no la hizo dudar sobre el amor que sentía por su novia, sintió miedo de lo que podía llegar a hacer, tampoco quería engañarla, pero el sentimiento resurgido la tenía dubitativa acerca de sus acciones.
Al día siguiente, se paseaba de un lado a otro por la casa, su familia la miraba extrañada, su hermano menor le pregunto si había peleado con Kate, pero solo negó con la cabeza, para ocupar su mente en otras cosas, comenzó a preparar algunos informes para el trabajo, tenía pensado ir a la casa de Romina cayendo la noche, el día paso rápidamente, cuando vio el cielo apunto de volverse negro azulado, busco la ropa que se pondría, busco unos jeans negros apitillados, zapatillas del mismo color, una polera blanca y una chaqueta gris, esta vez llevaría el cabello suelto, ya que la noche anterior lo tenía atado, se miro al espejo un par de veces ya que su vanidad aparecía de vez en cuando, ya no aguanto más y salio a la casa de la castaña, trato de caminar lo más relajada posible, pero no lo logro, se demoro 15min en llegar, respiro hondo y toco el timbre el cual tenía una musiquilla a lo que rio sintiéndose más tranquila, pasaron unos segundos y una mujer de unos 50 años abrió la puerta.
-Hola... ¿A quién buscas?- pregunto
-Se encuentra Romina?
-De parte de quién?
-De parte de quién?
-De Francesca
-Oh! eres la niña con la que se juntaba mi hija, tanto tiempo, pasa pasa- dijo la mujer y después le sirvió un vaso de jugo
Así Francesca se encontraba en el living de la casa, jamás había entrado a esa casa, bueno Romina tampoco había entrado a la casa de su amiga, después de unos minutos la castaña llego.
-Hola... Nos vamos?- pregunto amablemente
-Claro!... Hasta pronto, fue un gusto verla nuevamente
-El gusto fue mio, no vuelvas tan tarde hija.
- Si mamá
Caminaron cerca de la casa de Romina y no decían palabra alguna, se sentaron en la entrada de una casa que estaba en venta, el silencio no era incomodo para nada, era como si nunca se hubieran separado, Romina tomo del brazo a Francesca y se apoyo en su hombro, acercándose peligrosamente a su amiga.
___________________
CONTINUARA...
___________________
CONTINUARA...
martes, 12 de junio de 2012
Recuerdos de Lluvia
Hace 8 años atrás tal como el día de hoy la lluvia caía de manera intensa, creo que era el
mes de Junio y las lluvias se acentuaban de manera extraña sobre todo en las noches...
Ya eran las 11pm demasiado tarde y esperaba el autobús para volver a casa, se estaba
empezando a preocupar de sobremanera, miraba de reojo el móvil y ya
marcaban las 11:30pm, Francesca de cabello negro azulado y unos profundo
ojos cafés, había pasado toda la tarde con su novia cerca de la casa de
esta ultima, perdiendo así la noción del tiempo y olvidando todos los
problemas, hasta que noto que la lluvia comenzó a hacer estragos y con
ellos quedarse sin locomoción para volver a su casa.
-Es muy tarde para que te vayas Fran- hablo con dulce voz la chica que sostenía su mano.
-Lo sé... Pero debo volver, mañana tengo cosas que hacer y nunca me he quedado fuera de casa Antonia- respondió Fran bastante afligida.
-Pero es muy tarde y quizás te puede pasar algo- volvió a decir Antonia y abrazaba a la pelinegra.
-Tienes
razón, es mejor que no me vaya- sonrió- Me iré a la casa de mi amigo que vive por aquí
cerca- respondió, mientras que con el paraguas se cubrían de la
lluvia...
-Es mejor que te vengas conmigo, no creo que puedas quedarte en su casa, tal vez su mamá pensara mal- dio justo en el clavo.
-Cierto-.
respondió pensativa... -Y... si me voy a quedar ... Contigo- Dudaba
demasiado- Tal vez no te dejen, mejor espero un poco más y me voy- Volvió a dudar
-Pero... Déjame preguntar- hizo un puchero- Además esta lloviendo muy fuerte.
-Pero si tengo paraguas- dijo tontamente
-Ven, vamos a preguntar mejor- y la tomo de la mano, llevándola a
su casa para hacerla esperar en el portal, tardo unos 5min y volvió.
-Sí te puedes quedar- dijo para luego sonreír amablemente
Francesca
entro a la casa, no era la primera vez que estaba ahí, llevaba algo de
dos semanas con Antonia, quien era demasiado hermosa; rubia de cabello
ondulado, hasta las cintura, con rasgos italianos, unas pecas en las
mejillas y nariz, ojos verde esmeralda, media 1,65mts más alta que
Francesca y de 17 años como su novia, de figura estilizada, tenía
completamente embobada a la pelinegra
-Entra a mi habitación, te traeré algo caliente.
Francesca
se sentó en la cama, estaba demasiado nerviosa, esta era la primera
noche con su novia, pero tampoco quería que fuera así, es que amaba a la
joven Antonia, pero le parecía un poco excesivo pasar una noche juntas
tan rápido, tampoco pensaba en sexo ni nada, solo que la ponía nerviosa
estar en esa situación con la mujer que amaba, además sumado a que nunca
se había quedado fuera de casa y el solo pensar en que dirían sus
padres le ponían la piel de gallina...
Antonia volvió con
dos tasas humeantes de té con canela y además los padres de su novia
traían cosas para comer para el par de tórtolas, aun que obviamente los
adultos no tenían ni idea de lo que pasaban ambas chicas cuando salían
juntas, los adultos luego de saludar a Francesca se retiraron de la
habitación a dormir, ya eran la 1am. La rubia miro un poco preocupada
a su novia, la cual solo tenia una expresión afligida, así que se acerco a
ella abrazándola, cayendo ambas sobre la cama.
-Tranquila, sé que tus papás no te dirán nada ¿ya?
-No lo sé
-Piensa positivo ya?- la rubia le hizo ojitos a lo que la pelinegra sonrió más relajada
-Comemos mejor?
-Sip
Devoraron
lo que le habían traído y también habían reído de una que otra anécdota
del día ya pasado, hasta que de a poco la pelinegra comenzó a bostezar
una y otra vez y su novia también.
-Vamos mejor a la cama... Te estas durmiendo aquí mismo
-Bueno
-Espérame,
me pondré pijama- Antonia, fue a cambiarse al baño, mientras tanto, la
peliazul se sacaba los zapatos y el sweter que llevaba para quedar en
pantalones y polera, se metió a la cama, miro el techo, cerro los ojos y
pudo agudizar su oído para poder escuchar la lluvia, que ya en ese
momento tenía melodía propia y suspiro, se sentía de verdad relajada, la
lluvia tenía ese efecto en ella, hasta que escucho la puerta y vio a su
novia asomarse, traía el cabello más revuelto y se notaba agitada, rápidamente apago la luz y se metió a la cama que compartiría con su
novia. Ambas quedaron frente a frente, sus respiraciones se convertían
en vapor, se tomaron de la mano para producir un poco de calor, se
besaron levemente y rieron por lo bajo.
-¿Dormirás así?¿con tantas cosas?
-Pero si no tengo pijama
-Pero si duermes con ropa, estarás muy incomoda y no podrás descansar-
Así
Fran, le hizo caso, se saco el jeans, los calcetines y también la polera,
quedando solo en sostenes frente a su novia quien podía distinguir la
blanquecina piel de su amada por la luz que se filtraba en la ventana.
Antonia abrazo a Fran y la beso, primero suavemente, hasta que la
pelinegra estiro sus brazos y apego más a la rubia a su cuerpo
desde la cintura y comenzando a desnudarla, en cuestión de minutos la pecosa ya no tenía
ropa y Fran tampoco. Comenzaron a explorar sus cuerpo de manera
temblorosa, solo se había besado, nunca se habían tocado, así se estaban
conociendo nuevamente las amantes, besando los pechos de la otra,
dibujando lo torneado de sus piernas, la pelinegra sostenía a su novia abrazándola por la espalda, besándola y recorriendola con sus manos,
rozando delicadamente su parte intima, Antonia se volteaba a ver a su
novia y besaba sus pecho, para también colocar su mano derecha en el
manantial de su joven novia, provocando que su piel se erizara y que se
apegara más a ella, levantando la cadera y creando un rítmico movimiento
de vaivén, haciendo que ambas llegaran al zenit.
La noche se lleno de suspiros, de gemidos ahogados en la sabanas y risillas nerviosas. Así fue como las novias sellaron su
amor, el cual no recuerdo cuanto duro exactamente, pero si no hubiese
sido por la lluvia quizás jamás hubiesen dado ese paso el que fue llenado
por la excitación, el romanticismo y la sinfonía creada por la lluvia.
Fin.
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